El Teatro Circo Price desvela su calendario de espectáculos del 2026
Bajo la cúpula vestida con una tela roja para recordar al público que esto es, ni más ni menos, un circo, la sala del Teatro Price se mantiene como uno de los escenarios más potentes de las artes escénicas en Madrid. Es difícil ser estandarte de la cultura en una calle, Ronda de Atocha, y barrio, Lavapiés, donde las expresiones artísticas imploran por doquier. No obstante, con una historia que ya data del siglo XIX, se mantiene como uno de los puntos claves para entender la vida que florece en la capital más allá de los bloques residenciales.
La llegada del año siempre es oportunidad para llenar la cartelera dramática de nuevos mundos en los que los asistentes habiten durante unas horas o, incluso, una eternidad en la psique. Para dar a conocer la programación de los venideros doce meses y dejar esa huella en los cerebros de quien entre en sus dominios, el Price ha preparado un evento en el que además ha recordado que el circo, en cualquiera de sus modalidades, sigue vivo en el corazón de la gran ciudad.
El 2026 tendrá una especial fijación por la figura más característica de esta clase de eventos. “Queremos homenajear al payaso”, sentencia Marta Rivera de la Cruz, delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, asistente al acto. En consonancia con estas palabras, los protagonistas del show y encargados de dar comienzo a la "función" fueron la pareja de clowns de la compañía “Los Absurdos teatro”, Patricia Estremera y Alfonso Mendiguchía. Haciendo honor a su nomenclatura, proporcionaron un entretenimiento en el que los márgenes de lo satírico y realista se disiparon. No todo iba a ir de bufones, por lo que el acróbata Justin Monteiro sorprendió con un número en el que probó toda clase de flexibilidades para quitar el hipo.
Año de conciertos, magia y visitas guiadas
Aránzazu Riosalido, directora artística del Circo Price, ha sido la encargada de dar a conocer los eventos que surcarán las estaciones del recinto. El más próximo es el Festival de Invierno, Inverfest, que tendrá una de sus sedes en sus adentros, albergando varios conciertos, como el del 16 de enero de La Habitación Roja. Febrero vivirá el Festival Internacional de la Magia, que concentrará en las proximidades de la Glorieta de Embajadores a ilusionistas de todo el mundo, y estará capitaneado por uno de los más prestigiosos: Jorge Blass. Riosalido anuncia alegremente que en marzo retornarán los paseos teatralizados por los interiores del espacio.
Abril es el mes del circo, por lo que las instalaciones sacarán su alfombra roja. No obstante, esos 30 días son momentos de otras grandes vivencias para la cultura, así que en honor al Día del Libro, 23 de abril, se escenificará una versión circense de “La cenicienta”. En esta línea de relaciones estacionales, para conmemorar el mes de la villa y comunidad de Madrid, mayo, adornará el cartel el evento “Madrid a la carpa”. La llegada de junio motiva un cambio de armario para dar paso al bañador. De este modo, la compañía Circo Alegría representará “Circo sobre el agua”, donde el escenario contará con una piscina.
Julio animará las calurosas mañanas de los niños y salvará del estrés a sus mayores sin saber qué hacer con ellos gracias al campamento estival de los 6 a los 16 años organizado por el circo de Ana Tamariz, hija del mítico mago. En agosto, cuando las avenidas descansen, el jardín del teatro vivirá su mayor apogeo, en el que artistas plásticos crearán su Edén callejero.
Septiembre es colectivamente momento de nuevos inicios, pero para el Price también episodio para salvaguardar la memoria de aquellos que pasaron antes por la carpa. De este modo, para honrar las cinco décadas del fallecimiento de Fofó, su figura será el hilo de "Las semanas del payaso". Para festejar el mes de la Hispanidad, desde México vendrá el Circo Atayde. Noviembre está destinado a la otra cara de este arte, ofreciendo espectáculos dedicados a modalidades con menos fama como la ventriloquía o el faraquirismo. Y, para cerrar el 2026, volverán los días del Circo Price en Navidad.
Aunque a algunos lectores pueda causarles pesar que para la llegada de la actividad que más le ha cautivado aún queden largas semanas, es preciso recordar que las puertas del templo estarán siempre abiertas esperando que su arte pueda llegar a todos los rincones posibles. Las bolsas de tela que se ofrecían a la entrada rezan: "Lo imposible es solo un punto de vista". Viendo la diversidad de imposibilidades que tienen preparadas, no es necesario conocer otros.