Así es la propuesta de Trump para solucionar la crisis de vivienda que ya propuso Sumar en España
Donald Trump lo ha vuelto a hacer. En medio de una intensa actividad en la Casa Blanca y bajo la atenta mirada del mundo entero, el mandatario ha dejado boquiabierta a la izquierda española al presentar una propuesta más propia de un debate progresista que de las políticas liberales que suelen caracterizar su gestión.
Se trata de la prohibición de que grandes inversores institucionales compren viviendas unifamiliares en Estados Unidos, una propuesta que presentó como parte de su agenda para abordar la crisis de la vivienda —muy importante también en el país— y recuperar el «sueño americano».
El sorprendente anuncio de Donald Trump
De esta forma, Trump, empresario del mundo de la construcción y la promoción, ha decidido que el problema habitacional en su país pasa por echar del mercado a los fondos, bancos y corporaciones que compran para invertir. «People live in homes, not corporations» («Las personas viven en casas, no las corporaciones»), aseguraba.
Por el momento, el presidente estadounidense solo ha hecho un anuncio a través de su red social Truth Social, afirmando que tomará medidas inmediatas para impedir que fondos de Wall Street y otros grandes gestores de activos adquieran más casas unifamiliares — en EEUU dos tercios del mercado son hogares individuales— , argumentando que estas compras corporativas dificultan el acceso a la propiedad para familias y compradores primerizos y han contribuido a la subida de los precios de la vivienda.
Aunque no detalló los cambios normativos necesarios para implementar esta medida, que requiere de la aprobación del Congreso, Trump aseguró que presentará nuevas propuestas relacionadas con la materia «en las próximas dos semanas», coincidiendo con su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos.
La medida similar propuesta en España
El debate sobre la limitación de la influencia de grandes inversores en el mercado residencial también se ha dado en España. De hecho, a finales de 2025, el partido Sumar —con el apoyo de formaciones como ERC, Bildu, Podemos y BNG— presentó en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para reformar la Ley por el Derecho a la Vivienda con el objetivo de prohibir que empresas, fundaciones, personas jurídicas y fondos de inversión compren viviendas en el país.
La propuesta partía de la idea de que estos agentes han adquirido una parte significativa del parque de viviendas desde 2008 y que ello ha contribuido a la especulación y al encarecimiento de los precios, dificultando el acceso a la propiedad para las familias.
Según el texto registrado en el BOE, la iniciativa instaba al Gobierno a aprobar las modificaciones legales necesarias para prohibir la compra de viviendas por parte de personas jurídicas y también a derogar la regulación de las sociedades de inversión inmobiliaria (socimis) y aplicar una fiscalidad más gravosa a grandes tenedores en comparación con las familias.
Sin embargo, la propuesta no prosperó. En noviembre de 2025, el Pleno del Congreso rechazó admitir a trámite la proposición de ley: los votos en contra de PP, Vox, Junts, UPN y Coalición Canaria, junto con la abstención de PSOE y PNV, impidieron que siguiera su tramitación parlamentaria, pese al respaldo de las formaciones progresistas que la presentaron.
Ahora, tras conocerse la propuesta de Trump, el portavoz de Vivienda de Vox en el Congreso, Carlos Hernández Quero, celebraba la iniciativa del presidente estadounidense en la red social X: «People live in homes, not corporations. Tremendo podemita disfrazado, horrendo falangista, que dirían nuestros adoradores cipayos de la libertad de no tener nada», ironizaba.