Aquel día en el que Raonic consiguió 47 "aces" en un partido a tres sets...
Milos Raonic ha colgado la raqueta. «Ha llegado el momento, me retiro del tenis. Es un momento que sabes que llegará, pero por alguna razón nunca te sientes preparado. Ahora estoy más preparado que nunca. El tenis ha sido mi pasión y mi obsesión durante la mayor parte de mi vida», publicó el jugador canadiense en sus redes sociales. Era lo lógico. Durante las últimas temporadas apenas ha podido jugar por culpa de las lesiones. Es más, en sus últimas apariciones fue objeto de debate su subida de peso. En 2024 hizo un último intento de regresar, pero se movió entre retiradas y derrotas. Como en 2023 y 2021. En 2022 no pudo ni jugar. Después de los Juegos de París, ya no volvería a disputar un torneo.
Sus impresionantes números al saque
Este tramo final no esconde una trayectoria más que notable. En el año 2010 se hablaba de un tenista con una planta espectacular, entrenado por el español Galo Blanco, que fue el primero en modelar ese diamante, ese tenista con un saque escandaloso. Si se miran las estadísticas de la ATP, el nombre de Raonic aparece en los primeros puestos en todo lo relacionado con ese golpe con el que comienza el punto. Es el noveno que más saques directos ha logrado en la historia (8.445), pero si se observa el promedio por partido es sexto, con 15,5 por encuentro; y si nos vamos a puntos ganados con el primer saque, tercero, con un 81,5 por ciento en toda su carrera. Jugar contra él era saber que el partido iba a ser duro y se iba a decidir en unos pocos puntos.
El que mejor sabe del potencial al servicio de Raonic es el británico Cameron Norrie. Él estaba al otro lado de la pista cuando el canadiense logró 47 «aces» en un partido al mejor de tres sets, un récord. Ganó Milos por 6-7 (6/8), 6-3 y 7-6 (11/9). Tuvo que salvar dos pelotas de partido. «Mi saque siempre ha sido el golpe más importante para mí. Este pequeño récord es algo especial», dijo Raonic. Norrie llegó a tener dos pelotas de rotura, que no convirtió. «No se puede hacer mucho cuando él pega con tanta precisión. Es imposible», admitió el británico. El vídeo de todos los saques seguidos es hipnótico...
Esa capacidad al servicio convirtió a Raonic en un peligro para los mejores, hasta que él llegó a ser uno de ellos. Fue tres del mundo, ganó ocho títulos y disputó la final de Wimbledon de 2016. En las semifinales, eliminó al rey del All England Club, Roger Federer. Al suizo también le ganó ese curso la final de Brisbane. Contra Nadal tuvo dos triunfos, y cuatro contra Murray, aunque no aquel partido decisivo de Wimbledon. Djokovic es al único del «Big 4» al que no venció (0/12). Ese año inolvidable lo pasó con Carlos Moyá como entrenador. Poco después, el mallorquín pasó a formar parte del equipo de Nadal, hasta convertirse en su técnico principal.
Raonic es un pionero en su país, junto con Eugenie Bouchard. Ella fue finalista en Wimbledon 2014. Andreeva fue la primera canadiense en ganar un «Grand Slam», el US Open 2019. Milos abrió el camino y después han llegado otros compatriotas que se han instalado en la élite, como Shapovalov o Aliassime.