Garzón reactiva la Venta de Antequera y deja en manos de Morante su presencia en Sevilla
El desembarco de José María Garzón en la Maestranza de Sevilla ha comenzado con varios anuncios que marcan una nueva etapa, pero uno de los más simbólicos es el regreso de la Real Venta de Antequera como espacio vivo de la temporada taurina. Después de más de cuatro décadas sin cumplir esa función, este enclave histórico volverá a ser punto de encuentro para aficionados y profesionales durante la Feria de Abril, con la exposición de entre cinco y siete corridas, según adelantó el empresario en rueda de prensa.
“La Real Venta de Antequera será de nuevo un lugar de convivencia taurina”, explicó Garzón, quien ha apostado por recuperar la relación directa entre el toro y la ciudad. El objetivo es claro: devolver a Sevilla un espacio donde se viva la fiesta con cercanía y profundidad, algo que se había perdido con el paso del tiempo. Esta recuperación no es solo un guiño al pasado, sino también una herramienta para proyectar el toreo hacia nuevos públicos, especialmente jóvenes y visitantes.
En un tono cercano y personal, Garzón también se refirió a su encuentro reciente con Morante de la Puebla, cuya presencia en Sevilla aún está en el aire. “Estar una sola tarde con Morante ya es un sueño. Para un chaval que de niño no podía entrar a la plaza, compartir unos días con él es suficiente”, declaró. Aun así, fue tajante: la decisión corresponde al torero. “Su presencia depende de él. No puedo decir mucho más”, zanjó.
El empresario confirmó que los carteles de la próxima Feria de Abril ya están en fase avanzada, con negociaciones activas con otras figuras del escalafón. La intención es presentar una temporada de alto nivel sin depender de una sola estrella, aunque la puerta a Morante queda abierta de par en par.
En cuanto a la estructura del abono, Garzón también confirmó la intención de recuperar fechas históricas como el Corpus Christi, que este año contará con una corrida de toros completa el 4 de junio, y no con una novillada como en los últimos años. Para la Feria de San Miguel, se trabaja en concentrarla en un solo fin de semana, con la posibilidad de ampliar festejos en el futuro.
Con un discurso centrado en la continuidad sin rupturas, el nuevo empresario sevillano también garantizó que la totalidad de la plantilla de la plaza continuará en sus puestos, preservando el conocimiento y la estabilidad de uno de los cosos más emblemáticos del mundo. La transición, asegura, será serena y firme, combinando tradición con aire fresco.