Huenchumilla renuncia a presidencia de la DC: “Es la hora de un recambio generacional en la conducción partidaria”
La noche de este domingo, el senador Francisco Huenchumilla anunció su renuncia a la presidencia nacional de la Democracia Cristiana (DC), enviando una misiva a la militancia en la que planteó que el partido necesita “una nueva generación” al mando.
Huenchumilla, quien asumió el liderazgo de la colectividad en julio de 2025 tras la salida de Alberto Undurraga, subrayó en su carta que “es la hora de un cambio profundo y de un golpe de timón”, y que la DC debe reorganizarse y modernizarse desde su base hasta sus estructuras territoriales.
El senador destacó el resultado parlamentario conseguido bajo su dirección -ocho diputados y dos senadores electos-, lo que permitió al partido cumplir las exigencias legales de subsistencia y evitar el riesgo de disolución política, tras un ciclo de desgaste acumulado.
Pero más allá de cifras, Huenchumilla hizo hincapié en que la DC debe repensar su rol dentro del espectro político nacional, especialmente en su relación con la centroizquierda y en la forma de enfrentar la futura administración de José Antonio Kast que asumirá en marzo.
La decisión ocurre en un contexto de debate interno que se ha prolongado desde mediados de 2025, marcado por tensiones sobre alianzas estratégicas, identidad partidaria y la orientación política tras el respaldo a la candidatura presidencial de Jeannette Jara.
Al plantear la urgencia de abrir espacios a liderazgos más jóvenes, Huenchumilla señaló que los ocho diputados electos tienen una palabra que decir sobre el futuro del partido y que la estructura partidaria debería enfocarse en su presencia territorial y social.
Distintas versiones y análisis ven la renuncia como un síntoma de la fractura interna que enfrenta la falange desde hace un tiempo: buscar una síntesis entre tradición y renovación, mientras tanto los sectores más conservadores como los progresistas pugnan por definir la identidad política de la DC de cara a los desafíos futuros.
Con su salida, Huenchumilla deja la conducción en un momento clave: la DC no solo enfrenta una renovación de liderazgos, sino que también debe trazar con claridad su papel dentro de la oposición, su estrategia ante un nuevo gobierno de derecha y su influencia en la reconstrucción de la agenda de la oposición al próximo gobierno.