Cinco trucos para que tus ojos se vean más grandes, según una maquilladora
La mirada es uno de esos territorios beauty donde menos es casi siempre más. Especialmente cuando el objetivo no es maquillarse mucho, sino conseguir ese efecto de ojos más grandes, despiertos y luminosos que parece venir de serie… aunque no siempre sea así. Porque, tras las fiestas, las jornadas eternas o el cansancio acumulado, la mirada suele ser la primera en delatarlo todo. Y no, no se trata de aplicar capas sin sentido, sino de saber exactamente dónde poner el foco.
Siendo honestas, la obsesión por una mirada más grande, luminosa y descansada no es nada que nos pille de nuevas. Lleva décadas acompañándonos, desde los primeros planos del cine clásico hasta los tutoriales virales que hoy inundan redes sociales. Sin embargo, no todo lo que promete agrandar el ojo funciona de verdad. De hecho, muchas de esas técnicas que parecen infalibles acaban logrando justo lo contrario: endurecer los rasgos o empequeñecer visualmente el párpado. Paula Aroca, maquilladora profesional y portavoz de Druni, lo resume con claridad: “Es mi look de belleza favorito. Este maquillaje atemporal, más suave que un ojo ahumado, ha resaltado los ojos desde los primeros papeles en el cine. Siempre es algo socorrido y que favorece. Me atrevería a decir que incluso rejuvenece”. Eso sí, antes de lanzarse a probar trucos sin control, advierte: “Agrandar los ojos es una tarea delicada. Hay que tener en cuenta la forma natural del ojo”. Dicho esto, hay gestos que, bien aplicados, funcionan siempre.
Cinco trucos de maquilladora para que tus ojos se vean más grandes
No se trata de sumar capas ni de sobrecargar la mirada, sino de colocar la luz y el color justo donde el ojo lo agradece. Estos cinco pasos, avalados por una profesional, marcan la diferencia entre un maquillaje plano y una mirada realmente abierta.
- Corrector estratégico (y preciso): El corrector no está solo para cubrir ojeras. Bien usado, ilumina y “abre” el ojo. “En la comisura interna, ligeramente en la externa y, si te favorece, bajo el arco de la ceja. Un toque en el lugar correcto vale más que cinco capas”, explica Aroca. La clave está en la textura ligera y en difuminar hacia arriba, nunca hacia abajo.
- Brillo solo donde importa: Después de una sombra nude luminosa, el gesto estrella es aplicar un punto de brillo justo encima del iris. “Ese puntito actúa como un reflector y crea sensación de ojo más redondo y grande”, señala la maquilladora. Evita oscurecer en exceso el párpado móvil o la línea inferior si tu ojo es pequeño o encapotado.
- Pestañas bien rizadas antes de la máscara: Unas pestañas levantadas equivalen a un ojo más abierto. Riza desde la raíz y aplica la máscara con intención, insistiendo en la base y subiendo en zigzag. Mejor dos capas finas que una gruesa que termine cerrando la mirada.
- Delineado nude y eyeliner suave: El blanco puro en la línea de agua puede endurecer. La alternativa moderna es un nude que abre sin notarse. Para el eyeliner superior, mejor marrón o gris, con un trazo ascendente que eleve visualmente el ojo.
- Cejas peinadas hacia arriba: No es cuestión de cambiarlas, sino de colocarlas. Un gel fijador hacia arriba despeja el párpado y crea un efecto lifting inmediato. “La cola siempre debe apuntar hacia la sien, nunca hacia abajo”, concluye Aroca.
5 productos básicos para hacer los ojos más grandes
Antes de entrar producto por producto, conviene tener algo claro: no necesitas un neceser infinito para conseguir una mirada más grande. Con fórmulas bien elegidas y pensadas para trabajar la luz, el resultado llega solo.
All hours precise angles concealer, de Yves Saint Laurent (23,10 euros)
Un corrector pensado para iluminar sin acartonar. Ideal para trabajar puntos estratégicos como el lagrimal, el extremo externo o el arco de la ceja y conseguir ese efecto de mirada descansada y abierta con muy poca cantidad.
Mini spice eye shadow palette, de Anastasia Beverly Hills (39,53 euros)
Un nude luminoso, un tono medio para la cuenca y un brillo puntual sobre el iris. Con eso basta. Los marrones y grises suaves esculpen sin endurecer y ayudan a agrandar el ojo sin recurrir al negro intenso.
Rizador de pestañas, de Uklash (9,90 euros)
Un buen rizador cambia la mirada incluso antes de la máscara. Úsalo siempre desde la raíz y mantén la presión unos segundos. El resultado es una pestaña que empuja hacia arriba y abre el ojo al instante.
Estuche Diorshow, de Dior (37,95 euros)
Alargar y separar, más que dar peso. Dos capas finas, insistiendo en la base, son el truco para un efecto ojo grande sin que la pestaña caiga.
Scandaleyes waterproof kohl kajal, de Rimmel London (5,95 euros)
El delineado nude en la línea del agua es el gesto más rápido para despertar el ojo. Neutraliza rojeces y abre visualmente la mirada, especialmente en días de cansancio acumulado.
Entender la forma de tus ojos y trabajar con ella —no contra ella— es el verdadero secreto, palabra de experta. Pequeños gestos, bien ejecutados, pueden transformar por completo la expresión y devolverle luz a la mirada sin necesidad de excesos. Porque agrandar los ojos no va de maquillarse más, sino de maquillarse mejor.