Madrid amplía el plan para jubilar coches sin etiqueta: lo que cambia hasta 2027
El Ayuntamiento de Madrid ha decidido prolongar hasta 2027 el paquete de subvenciones ligado al plan Madrid 360, una estrategia que combina incentivos económicos y regulación del tráfico para reducir emisiones contaminantes. La medida consolida una inversión total de más de 51 millones de euros destinada a acelerar la renovación del parque móvil y a reforzar alternativas de transporte más limpias. La información completa puede consultarse en el portal oficial del Ayuntamiento de Madrid sobre movilidad y medio ambiente.
Una prórroga clave para los coches sin etiqueta
La continuidad de las ayudas se produce en paralelo a la prórroga de la moratoria que permite circular a los vehículos sin distintivo ambiental empadronados en la capital. Se trata, principalmente, de turismos de gasolina matriculados antes del año 2000 que, pese a no contar con etiqueta de la Dirección General de Tráfico, siguen presentes en el día a día de la ciudad.
Los datos municipales apuntan a que apenas unos 15.000 vehículos de estas características continúan en circulación, un volumen considerado de bajo impacto en términos de calidad del aire. Esta circunstancia ha permitido mantener la excepción, aunque desde el consistorio se insiste en la conveniencia de retirar estos coches por motivos de seguridad y eficiencia.
El contexto ambiental que respalda la decisión
Madrid encadena ya cuatro años sin activar el protocolo por alta contaminación. Este resultado ha sido utilizado como argumento para reforzar una política de transición gradual, basada más en incentivos que en prohibiciones inmediatas. El objetivo es evitar un impacto económico negativo en los hogares con menos recursos, una de las críticas que motivó la anulación judicial de anteriores zonas de bajas emisiones.
Más de 51 millones para movilidad sostenible
El Plan Estratégico de Subvenciones fija una inversión de 25,75 millones de euros anuales en 2026 y 2027. La mayor parte de estos fondos se concentra en la renovación de vehículos particulares, considerada la palanca principal para reducir emisiones en el corto plazo.
Ayudas para vehículos particulares
Los madrileños que decidan sustituir su coche antiguo podrán optar a una línea específica dotada con 15 millones de euros cada año. Estas ayudas están orientadas a la compra de vehículos con distintivo ambiental, especialmente modelos eléctricos, híbridos enchufables o de bajas emisiones.
El esquema se mantiene respecto a ejercicios anteriores, pero gana estabilidad presupuestaria, lo que facilita a los concesionarios y a los ciudadanos planificar la transición con mayor previsibilidad.
Transporte profesional y reparto urbano
El plan también reserva partidas para vehículos comerciales utilizados en la distribución de mercancías. Furgonetas, camiones ligeros, ciclomotores y motocicletas eléctricas contarán con 2 millones de euros en ayudas tanto en 2026 como en 2027. Este apartado resulta clave para reducir emisiones en el reparto de última milla, uno de los focos de contaminación urbana.
Bicicletas, patinetes y puntos de carga
La movilidad personal eléctrica continúa ganando peso en el reparto presupuestario. La compra de bicicletas, patinetes y ciclomotores eléctricos para uso particular dispondrá de 750.000 euros anuales. Aunque la cuantía es menor que la destinada a automóviles, el Ayuntamiento considera que estas ayudas tienen un efecto multiplicador en los desplazamientos diarios.
En paralelo, se refuerza la infraestructura de recarga. La instalación de puntos de carga para vehículos eléctricos contará con 3 millones de euros por año, una inversión estratégica para sostener el crecimiento del parque eléctrico y reducir la dependencia de combustibles fósiles.
Taxis, autobuses y flotas especiales
El transporte público y los servicios profesionales también figuran entre los beneficiarios. Los autotaxis dispondrán de 3 millones de euros anuales para la adquisición de vehículos con etiqueta ECO o cero emisiones. El objetivo es acelerar la renovación de una flota que tiene un peso significativo en el tráfico diario de la ciudad.
Los autobuses de transporte discrecional y regular de uso especial recibirán 2 millones de euros cada año. Esta línea busca modernizar flotas privadas que, aunque menos visibles que la EMT, contribuyen de forma relevante al tráfico urbano.
El papel del achatarramiento
Se mantienen, además, las ayudas directas al achatarramiento, con 1.500 euros por cada vehículo sin etiqueta que se retire definitivamente. Este incentivo se considera esencial para garantizar que los coches más antiguos no se trasladen a otros municipios y sigan circulando fuera de la capital.
Una estrategia a largo plazo hasta 2027
Sumando los ejercicios de 2024 a 2027, la inversión acumulada en renovación de movilidad supera los 86 millones de euros. La mayor parte se destina a vehículos particulares, seguida por taxis, puntos de carga, autobuses, vehículos comerciales y movilidad personal.
El Ayuntamiento defiende que este enfoque progresivo permite mejorar la calidad del aire sin generar un impacto social desproporcionado. Con la prórroga de las ayudas y la moratoria para los coches sin etiqueta, Madrid consolida un modelo basado en incentivos económicos y planificación a medio plazo, clave para cumplir los objetivos ambientales sin fractura social.