Boric descarta retiro político y proyecta una continuidad marcada por el trabajo territorial y la “inconformidad”
Lejos de hablar de retiro o repliegue político, el presidente Gabriel Boric comenzó a proyectar su futuro tras el término de su mandato, poniendo el acento en una idea que, a su juicio, define a quienes ejercen la política: la inconformidad. A semanas del cambio de mando del próximo 11 de marzo, cuando entregue la banda presidencial a José Antonio Kast, el Mandatario aseguró que su salida de La Moneda no marcará el fin de su vida pública.
En una serie de entrevistas, Boric afirmó que seguirá vinculado al quehacer político, señalando que “este es el oficio que me apasiona y voy a seguir trabajando por mejorar la calidad de vida del pueblo de Chile desde un lugar que todavía está por verse”.
Vuelta a San Miguel y foco en Magallanes
El Presidente fue categórico al descartar una proyección internacional tras dejar el cargo, afirmando que “no quiero un cargo internacional”, y explicando que su intención es permanecer en Chile. En ese contexto, adelantó que dividirá su tiempo entre Santiago y Punta Arenas. La región de Magallanes lo “constituye”, y mantendrá allí un fuerte vínculo personal y político.
En el plano personal, Boric adelantó que, una vez concluido su mandato, se trasladará junto a su familia a una vivienda en la comuna de San Miguel, con el objetivo de retomar una vida cotidiana de clase media, luego de haber residido en el barrio Yungay durante su administración.
Gabriel Boric Cuenta Pública. Andres Pina/Aton Chile
Distancia inicial del gobierno de Kast
Respecto a su rol frente al próximo gobierno, el Mandatario sostuvo que optará por mantener distancia inicial de la contingencia diaria, explicando que “es sano que, como expresidente, me mantenga durante un tiempo fuera de la contingencia más inmediata. No voy a ser un comentarista de los inicios del futuro Gobierno”.
Sin embargo, advirtió que esa postura tendrá límites claros, agregando que “evidentemente, si hay mentiras o ataques, tendré que defender lo obrado”.
Más allá del debate coyuntural, Boric adelantó que su foco estará puesto en el trabajo territorial y comunitario, reconociendo que durante la gestión institucional se debilitó ese vínculo. En esa línea, planteó la necesidad de “fortalecer los partidos políticos”, acercarse a sectores de la denominada “periferia política” y promover iniciativas colectivas como trabajos voluntarios, con el objetivo de “crear comunidad”.
Continuidad política abierta
Asimismo, reafirmó su intención de seguir articulando al progresismo, señalando que “voy a seguir trabajando por la conformación de una alianza amplia entre la izquierda, el centroizquierda y el centro”, subrayando que la política no es una tarea que concluya al dejar el poder.
Si bien evitó referirse explícitamente a una eventual nueva candidatura presidencial, Boric no cerró la puerta a un futuro retorno, posibilidad permitida por la Constitución tras un periodo intermedio. Consultado sobre esa posibilidad, afirmó que “quienes estamos en política, por esencia, somos inconformistas”. Reconoció además que, pese a los avances alcanzados durante su mandato, “falta muchísimo por hacer”