Presidente de CMPC exige a Kast “gestionar y reformar” para salir de la crisis y alcanzar el potencial de Chile
El ambiente político chileno ha entrado en un nuevo ciclo tras las elecciones de fines de 2025, según Bernardo Larraín Matte, presidente de Empresas CMPC y vicepresidente de Colbún. “No hay duda que el concepto del nuevo ciclo político se aplica 100% para lo que se inicia en marzo”, afirmó el empresario, quien abordó en una reciente entrevista el principal desafío del Presidente electo.
Larraín Matte advirtió que el carácter de un “gobierno de emergencia” no debe limitarse a medidas inmediatas, sino que debe abrir espacio a transformaciones de fondo.
“Para mí, el principal desafío que tiene el Presidente electo, y su partido, es que este concepto de gobierno de emergencia conjugue con igual fuerza dos palabras: gestionar y reformar”, sostuvo.
El “círculo” de la disfuncionalidad
Según Larraín, la gestión puede corregir rumbos en plazos acotados, pero su alcance es limitado por “las disfuncionalidades de ciertos marcos regulatorios e institucionales”.
Por ello, insistió en que para alcanzar el potencial del país “hay que meter reformas relevantes”. En su visión, las crisis de seguridad, empleo y salud requieren tanto liderazgo administrativo como cambios regulatorios.
El empresario utilizó una analogía para explicar la necesidad de reformas: “Estamos en un punto A, llegamos a B por la vía de la gestión, y hasta ahí llegamos porque hay una restricción activa, que es ese marco institucional disfuncional. Para llegar al potencial, hay que caminar y mascar chicle”.
Prioridades de reforma y el caso del litio
Entre las reformas prioritarias que el ejecutivo considera claves, mencionó tres puntos de acción urgente: avanzar en la modernización del Estado, introducir cambios al régimen de empleo público y corregir el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), al que calificó de “disfuncional”.
Además, planteó la necesidad de modificar el sistema político, argumentando que “no hay ninguna reforma que se pueda acometer en el Parlamento de Chile con 20 partidos políticos”.
Larraín también se refirió al sector del litio, criticando que no se haya abierto la cancha en todos los salares. “Ahí tienes un ejemplo de una disfuncionalidad institucional, como es que el litio es el único mineral que no es concesible por la tozudez de seguir con este precepto de que debía desarrollarse con participación mayoritaria de empresas públicas”, señaló.
El negocio forestal y el propósito empresarial
En el plano empresarial, el presidente de CMPC reconoció que la compañía enfrentó un 2025 complejo, marcado por la caída de los precios de la celulosa a mínimos de 25 años. Sin embargo, defendió la inversión de US$4.600 millones en el proyecto Natureza en Brasil, asegurando que “los fundamentals de la industria de la celulosa siguen presentes”.
Asimismo, enfatizó que la industria forestal chilena y brasileña opera con plantaciones certificadas y no toca bosque nativo, lo que considera un motivo de orgullo.
Finalmente, Larraín reflexionó sobre el rol de las empresas: “El propósito empresarial tiene que estar centrado en el cliente. ¿Qué problema le estoy resolviendo? ¿Qué necesidad le estoy satisfaciendo?”. A su juicio, esa centralidad debe tener como consecuencia la rentabilidad para los inversionistas, pues “la empresa no es una entidad filantrópica, tampoco es una franquicia del Estado”.