Los médicos alertan de por qué cada vez enfermamos más: este es el sorprendente factor que está debilitando nuestro sistema inmunitario
El debate científico sobre los efectos a largo plazo de la pandemia vuelve a cobrar fuerza tras la publicación de varios estudios que apuntan a un fenómeno inquietante: nuestro sistema inmunitario podría haberse vuelto más vulnerable en los últimos años.
Aunque la investigación aún está en desarrollo, médicos y expertos en salud pública coinciden en que existe un patrón que merece atención.
La discusión se reavivó el pasado verano, cuando un artículo revisado por pares en el British Medical Journal planteó la posibilidad de que la infección por Covid‑19 hubiera dejado alteraciones inmunológicas persistentes, incluso en personas que se consideraban totalmente recuperadas.
Su autor, el divulgador científico canadiense Nick Tsergas, fue prudente al subrayar que la evidencia es preliminar, pero la pregunta que lanzó resultó incómoda: ¿podría el virus haber modificado la forma en que nuestro organismo responde a infecciones comunes?
Los expertos observan más infecciones prolongadas y recaídas frecuentes y señalan que el “desentrenamiento” inmunitario y el impacto acumulado del estrés podrían explicar por qué enfermamos más
Desde entonces, varios equipos médicos han observado un aumento notable de resfriados más intensos, gripes prolongadas y recaídas frecuentes, especialmente en personas que han pasado la Covid en más de una ocasión.
Los especialistas no hablan de un colapso inmunitario, pero sí de un desajuste temporal que podría explicar por qué tantas personas sienten que “se ponen malas por cualquier cosa”.
Los inmunólogos señalan que este fenómeno no se debe únicamente al virus. Durante los meses de restricciones, mascarillas y distanciamiento social, la población estuvo menos expuesta a los patógenos habituales, lo que redujo el “entrenamiento” natural del sistema inmunitario.
Al volver a la vida normal, el organismo se ha encontrado con una avalancha de virus respiratorios frente a los que llevaba tiempo sin defenderse.
A ello se suma el impacto acumulado del estrés, la falta de sueño, los cambios en los hábitos de vida y el aumento de infecciones estacionales. Todo ello conforma un escenario en el que el sistema inmunitario trabaja más, pero con menos eficiencia.
Los médicos insisten en que no se trata de alarmar, sino de comprender un proceso que aún se está estudiando y es que la mayoría de las personas recuperan su equilibrio inmunológico con el tiempo, pero los expertos subrayan la importancia de mantener hábitos saludables y consultar con profesionales sanitarios ante síntomas persistentes.
Mientras la comunidad científica continúa investigando, el mensaje es claro: no es una percepción individual, sino un fenómeno observado a escala global. Y aunque todavía quedan preguntas por responder, los especialistas coinciden en que entender estos cambios es clave para anticipar futuras oleadas de enfermedades respiratorias y reforzar la salud pública.