Preparación combativa en primer orden
HOLGUÍN.— «Cuba levanta su voz frente a la injusticia que sufre el pueblo hermano de Venezuela y denuncia las acciones fascistas del imperialismo contra nuestra América; esa agresión no fue solo contra una elección libre, fue un golpe a la dignidad de todos los pueblos que se niegan a arrodillarse ante el poder imperial», recordó Joel Queipo Ruiz, presidente del Consejo de Defensa Provincial, en la mañana de este sábado.
Precisamente, con un acto de reafirmación del compromiso político con la Revolución Cubana y la solidaridad activa con la República Bolivariana de Venezuela, en un contexto de creciente hostilidad imperial, arrancó el ejercicio territorial de zona de defensa en esta parte del oriente cubano, como parte de la concepción estratégica de la Guerra de Todo el Pueblo que organiza los recursos humanos y materiales del país para enfrentar cualquier agresión.
En ese escenario se ratificó la unidad entre ambos países y la disposición de defender la paz de la región frente a las acciones desestabilizadoras del Gobierno de Estados Unidos, al tiempo que se rindió homenaje ante el monumento a Simón Bolívar a los 32 combatientes caídos en el cumplimiento del deber.
Seguidamente, las acciones se concentraron en la zona de defensa Pedro Díaz Coello, de la capital provincial, donde se puntualizaron las misiones de los órganos de dirección y mando ante escenarios de guerra no convencional e invasión del enemigo, en un contexto en el que no es permisible bajar la guardia ante las amenazas.
En la escuela primaria Tony Alomá, el presidente del Consejo de Defensa de la Zona presentó el informe de la situación y explicó en detalle las acciones previstas, con énfasis en la preparación de los órganos de mando y de los diferentes componentes del sistema defensivo.
Las demostraciones prácticas incluyeron el empleo de una Brigada de Producción y Defensa en acciones de cohesión combativa, así como el funcionamiento de formaciones especiales vinculadas con las comunicaciones, la defensa y la protección de la población.
En el ejercicio intervinieron tanto el componente armado como el componente no armado, integrado por el Consejo de Defensa, cuadros administrativos, empresas, entidades locales, estudiantes y pueblo holguinero en general.
El pueblo como protagonista
Igualmente, como parte de los ejercicios territoriales de zona de defensa, en Matanzas se realizaron distintas demostraciones en medio de un contexto de amenazas para el país, según reportó la Agencia Cubana de Noticias.
El general de división Raúl Villar Kessell, jefe del Ejército Central; y Mario Sabines Lorenzo, presidente del Consejo de Defensa Provincial en Matanzas, constataron el desarrollo de los ejercicios en las zonas de defensa de Jovellanos, Cárdenas y Matanzas, municipios en los que también se realizaron actos de reafirmación revolucionaria.
Resaltó el Jefe del Ejército Central la importancia de la preparación sistemática para ganar experiencia en el cómo actuar ante una determinada situación, para adoptar de forma oportuna las decisiones que conlleven a la victoria.
A partir de las misiones correspondientes y ajustados al plan diseñado, se realizaron actividades en nueve municipios de la provincia. Las acciones incluyeron clases combinadas en unidades militares, clases tácticas con ejercicios de tiro y ejercicios prácticos de las unidades de defensa antiaérea.
Custodia de nuestros cielos y tierras
Oficiales, sargentos y soldados en Villa Clara, otra de las provincias en las que se realizaron estos ejercicios, prepararon las dotaciones combativas para lograr mayores hábitos y habilidades, como parte de la respuesta eficiente ante un posible ataque de aviación enemiga.
El pueblo de Villa Clara y sus autoridades, de igual forma, ejecutaron simulacros ante potenciales agresiones en diversos puntos estratégicos y económicos de la provincia.
En reunión en la sede del Comité Municipal del Partido en Santa Clara, la presidenta del Consejo de Defensa Provincial, Susely Morfa González, comentó que la preparación está encaminada igualmente en el orden político-ideológico para combatir la ciberguerra mediática a la que está sometido el país, así como a rectificar, corregir y reforzar las respuestas de los directores y trabajadores desde sus puestos laborales para cumplir correctamente con la Guerra de Todo el Pueblo.