Un buen equilibrio hizo la diferencia
El partido se presentaba como un choque de estilos similares: dos jugadores con vocación ofensiva, que buscaron dominar los puntos desde el fondo de la cancha y tomar la iniciativa. Sin embargo, la brecha en el marcador se explicó a través de la efectividad.
Mientras Sisto intentaba desbordar con tiros arriesgados que a menudo se quedaban en la red o se iban largos, Tejerina mostró una versión mucho más equilibrada. Felipe no solo castigó con su derecha, sino que supo cuándo bajar las revoluciones para obligar al error ajeno, dominando el ritmo del encuentro de principio a fin.