China, Rusia e Irán inician maniobras navales en Sudáfrica en plena tensión geopolítica con Estados Unidos
Buques de guerra chinos, rusos e iraníes iniciaron una semana de ejercicios navales frente a la costa de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, en un momento marcado por fuertes tensiones internacionales tras la intervención estadounidense en Venezuela y la incautación de petroleros que transportaban crudo venezolano. Según señala The Independent, las maniobras, lideradas por China y organizadas el año pasado en el marco del bloque BRICS, buscan reforzar la seguridad marítima, mejorar la cooperación militar y practicar operaciones antipiratería, según las Fuerzas Armadas sudafricanas.
China, Rusia y Sudáfrica son miembros históricos de BRICS, mientras que Irán se incorporó en 2024. La participación iraní se produce en un contexto de protestas internas contra el liderazgo de la República Islámica. No está claro si otros países del bloque —como Brasil, India o Emiratos Árabes Unidos— se sumarán a los ejercicios. Un portavoz militar sudafricano señaló que aún no podía confirmar la lista completa de participantes.
Buques chinos, rusos e iraníes fueron vistos entrando y saliendo del puerto que alberga la principal base naval sudafricana en Simon’s Town, donde confluyen el océano Índico y el Atlántico. Entre los navíos desplegados destacan el Tangshan, un destructor chino de 161 metros; la corbeta rusa Stoikiy, un buque logístico de la Flota del Báltico; y un navío iraní de apoyo. Sudáfrica ya había acogido ejercicios conjuntos con China y Rusia en 2023, aunque esta vez la presencia iraní añade un componente geopolítico adicional.
Las maniobras estaban inicialmente previstas para finales de noviembre, pero fueron aplazadas debido a la celebración en Sudáfrica de la cumbre del G20, que reunió a líderes occidentales y de otras regiones.
Tensión con Estados Unidos: Washington acusa a Pretoria de alinearse con “actores malignos”
Las maniobras amenazan con agravar las tensiones entre Estados Unidos y Sudáfrica, que pese a ser la economía más avanzada del continente africano ha sido objeto de críticas constantes por parte de la administración Trump.
En una orden ejecutiva de febrero, el presidente Donald Trump afirmó que Sudáfrica apoya a “actores malignos en el escenario mundial”, citando específicamente sus vínculos con Irán como motivo para recortar financiación estadounidense. China y Rusia han utilizado repetidamente los foros BRICS para criticar a Estados Unidos y a Occidente, lo que añade un trasfondo político a los ejercicios navales.
Sudáfrica sostiene que mantiene una política exterior no alineada, pero su relación con Rusia ha generado fricciones con Washington. En 2023, la administración Biden acusó a Pretoria de permitir que un barco ruso sancionado cargara armas en Simon’s Town con destino a la guerra en Ucrania, una acusación que Sudáfrica negó rotundamente.
Dentro del país, la decisión de acoger a buques rusos e iraníes ha sido duramente criticada por la Democratic Alliance, el segundo partido más grande de la coalición de gobierno. El partido denunció que “llamar a estos ejercicios ‘cooperación BRICS’ es un truco político para suavizar lo que realmente está ocurriendo: el Gobierno está eligiendo lazos militares más estrechos con Estados sancionados como Rusia e Irán”.