Un niño del público juega un punto contra Alcaraz en la exhibición con Sinner... Y se lo gana
Carlos Alcaraz y Jannik Sinner inauguraron el año 2026 de una forma extraña: con un partido de exhibición en Corea del Sur. Por disputarlo se van a llevar dos millones de euros cada uno, según informó la “Gazzetta”, una cantidad impresionante y casi irrechazable, por mucho que a la vuelta de la esquina esté ya el primer gran objetivo de la temporada, el Open de Australia (12 de enero a 1 de febrero), que para el español es quizá el gran objetivo, pues es el único Grand Slam que le falta en su palmarés, pese a que sólo tiene 22 años. Viajarán directamente a Melbourne para preparar el torneo.
El encuentro, en una pista muy rápida que no se ve en el circuito, se movió entre la seriedad de algunos puntos (pocos) y el ambiente festivo, golpes por la espalda, intercambios eternos, por ejemplo, con el revés cortado, y mucha interacción con el público.
Uno de los grandes momentos fue cuando en el segundo set, Sinner le dio la raqueta a un chaval del público que estaba en primera fila, para que jugara el siguiente punto. El italiano se sentó en su asiento.
Alcaraz le ponía la bola cómoda, lógicamente. Hubo un primer intento, y el chaval la mandó fuera. Al segundo, le entró una derecha, otra, otra, otra... Y logró un ganador tirando la bola cerca de la línea. Carlos puso cara de sorpresa y fue a saludar a su nuevo oponente. Sinner le chocó el puño y el árbitro cantó: 40-40. El punto subió al marcador (el partido iba 7-5, 2-2 y 40-40 a favor del español). Sinner logró después un golpe ganador, que dedicó a su amigo. Este le contestó sacando el puño. Será un día inolvidable para él.