Nani Roma y Carlos Sainz marcan de cerca al pícaro Al Attiyah
Nadie se puede fiar jamás de la sonrisa de Nasser Al Attiyah. El qatarí es siempre amable, educado y caballeroso, pero en el desierto no hace prisioneros y más cuando las etapas se desarrollan entre dunas y la navegación se convierte en la protagonista. Si se trata de orientarse en el desierto, no hay muchos como este príncipe que además de múltiple ganador del Dakar tiene medallas olímpicas en tiro. Hace muchas cosas bien y una de ellas es guardar sus cartas y no dar pistas a los rivales. Por eso en esta primera semana de rally ha preferido mostrarse menos en los primeros lugares para no correr riesgos y atacar cuando se podía sacar tiempo buscando los puntos de paso. «Hoy he trabajado muchísimo. Los cinco primeros días no fueron fáciles, pero hoy he atacado de verdad. Es genial estar en cabeza. La primera semana no fue sencilla, tuvimos pinchazos y abrimos pista en la segunda jornada de la etapa maratón», detallaba Nasser.
Los Ford, bien colocados
Está empeñado en hacer del Dacia un coche ganador y en este segundo año del proyecto las cosas parece que van bien en cuanto a fiabilidad. De momento, llega líder al día de descanso, aunque la general está lo bastante apretada para que haya muchos candidatos todavía al triunfo final. Entre ellos los dos españoles de Ford, Nani Roma y Carlos Sainz. El Raptor también está en su segundo curso en el Dakar y no está dando problemas mecánicos más allá de los que casi dejan al madrileño fuera de carrera en la etapa maratón. Se quedó sin embrague y también tuvo fallos en el motor, pero un milagro le permitió seguir en carrera y ahora no renuncia a nada. Está a 11:49 del líder, una distancia pequeña con todo lo que queda por delante.
Un puesto por delante y a 9:13 de la cabeza se encuentra Nani Roma, que ayer aseguraba haber firmado una de las mejores actuaciones de su vida. Elogió a su copiloto, Álex Haro, y reconocía que habían tratado de minimizar riesgos. «Ha sido un día duro, de los que te obligan a estar muy concentrado desde el primer kilómetro. Había zonas en las que era fácil cometer errores y perder mucho tiempo», explicaba feliz, porque el coche va bien y están en una gran posición para atacar después de la jornada de reposo.