El 57% de los extranjeros en España ve "difícil" encontrar empleo
España ha ganado 2,1 millones de emigrantes desde 2021. De los 49,4 millones de habitantes a octubre de 2025, 9,8 millones nacieron en el extranjero. En este contexto, el Foro Regulación Inteligente (FRI) ha llevado a cabo una encuesta sobre inmigración e inclusión laboral.
El resultado ofrece una radiografía directa de los principales desafíos económicos vinculados a la inmigración en España. Para empezar, el 57,2% de los extranjeros ven «difícil» o «muy difícil» encontrar un empleo.
Los factores que explican este pronunciamiento son varios: un 21,6% alude a la «falta de papeles», el 20,4% cita la «desconfianza», el 20,2% menciona la ausencia de «redes personales», el 19,8% señala el «idioma» y el 18% habla de la «burocracia».
En suma: el 66,8% de los encuestados asegura haber lidiado con problemas burocráticos a pesar de que el 60% considera que las empresas están «muy» o «bastante» abiertas a contratar a trabajadores extranjeros.
En cuanto al trato recibido en las empresas, un 83,8% cree que es justo «siempre» o «casi siempre», mientras que un 57,4% dice no haber experimentado ninguna circunstancia de discriminación en el trabajo, frente al 33,6% que la ha vivido «alguna vez» y el 9% que lidia con ella «con frecuencia».
La valoración general de su experiencia laboral por parte de los inmigrantes es «muy positiva» o «positiva» en el 45,4% de los casos y «muy negativa» o «negativa» para el 25%.
Respecto a los empleadores, un 87% de los empresarios y autónomos hace una valoración «positiva» o «muy positiva» del trabajo que desempeñan los inmigrantes.
Sin embargo, el 33% de los empleadores considera que contratar a trabajadores nacidos en el extranjero es «muy difícil» o «difícil».
Al preguntar por las principales dificultades, destacan la «falta de perfiles» (23%), el «idioma» (22%), la «burocracia» (20%), la «validación de títulos» (19%) y el «temor a sanciones».
De hecho, el 75% de los empresarios y autónomos sondeados lamenta el exceso de trabas y considera que la legislación vigente dificulta «algo» o «mucho» la contratación de inmigrantes, frente a apenas un 25% que opina que la facilita.
En la misma línea, un 63% declara que han rechazado contratar a trabajadores extranjeros por motivos administrativos.