El inesperado look de María José Campanario en 'El Hormiguero': lentejuelas, camisa blanca y el estilismo más valiente de su reaparición televisiva
La visita de María José Campanario a El Hormiguero no solo ha generado titulares por sus palabras y por el momento vital en el que se encuentra, sino también por el look elegido para reaparecer en uno de los platós más vistos de la televisión. Lejos de optar por un estilismo discreto o conservador, la odontóloga apostó por una imagen rotunda, luminosa y sorprendente, en sintonía con el proceso personal que ella misma ha explicado en los últimos tiempos.
Tras años manteniendo un perfil bajo, Campanario ha ido dando pasos medidos hacia una mayor exposición pública, especialmente desde su participación en El Desafío. Y ese cambio se refleja claramente en su manera de vestir: más segura, más contemporánea y sin miedo a piezas protagonistas.
El conjunto blanco con lentejuelas que marca el look
El estilismo elegido se articula en torno a dos piezas clave. Por un lado, una blusa blanca de corte fluido, con lazada negra al cuello, que aporta estructura y un punto elegante al conjunto. Se trata de una prenda clásica, casi atemporal, que funciona como contrapeso perfecto para el verdadero foco del look: los pantalones.
María José Campanario se decanta por unos pantalones de lentejuelas en tono plateado, de corte recto y caída relajada. Una elección arriesgada para un plató de televisión, pero muy bien resuelta gracias al equilibrio de proporciones y al cromatismo neutro del resto del estilismo. Las lentejuelas, tradicionalmente asociadas a la noche o a eventos festivos, se reinterpretan aquí en clave actual y televisiva, demostrando que pueden funcionar también en un contexto más informal si se combinan con inteligencia.
Calzado cómodo y mensaje claro: seguridad ante todo
Otro de los detalles más comentados del look es el calzado. Campanario apuesta por zapatillas deportivas claras, alejándose de tacones o sandalias sofisticadas. Una decisión que no solo responde a la comodidad, sino que refuerza el mensaje de naturalidad y autenticidad que proyecta en esta nueva etapa.
Este guiño sporty rebaja el dramatismo de las lentejuelas y convierte el conjunto en un look real, accesible y muy alineado con las tendencias actuales, donde la mezcla de códigos —brillo y comodidad— es clave.
El estilismo como reflejo de su momento personal
No es casual que María José Campanario haya elegido este look precisamente ahora. Ella misma se ha definido en más de una ocasión como una mujer tímida, a la que durante años le costó exponerse ante las cámaras. Sin embargo, su participación en El Desafío ha supuesto un punto de inflexión: mayor confianza, más libertad y una relación distinta con la imagen pública.
Ese proceso se traduce en este estilismo: femenino pero cómodo, llamativo sin resultar excesivo y, sobre todo, coherente con quien es hoy. Una imagen que se aleja de clichés y que conecta con muchas mujeres que buscan verse reflejadas en referentes reales, lejos de artificios.
Una nueva narrativa para María José Campanario
Más allá del look, su paso por El Hormiguero confirma que María José Campanario está escribiendo una nueva narrativa personal y mediática, distinta a la que durante años la acompañó desde que su nombre se hizo popular tras su relación con Jesulín de Ubrique. Hoy, su imagen se construye desde la experiencia, la resiliencia y también desde la moda como herramienta de expresión.
Un estilismo que no solo ha sorprendido, sino que marca un antes y un después en su manera de presentarse ante el público. Y eso, en televisión y en moda, siempre es noticia.