El PP se lanza a por los votantes centristas del PSOE críticos con el régimen de Maduro
- Objetivo electoral: el votante centrista del PSOE
- Zapatero y la vinculación con el régimen chavista
- Sánchez como líder internacional y el contraste con Trump
El Partido Popular no pone especial atención en la crisis de Venezuela tras la captura de su ya expresidente, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, según explican fuentes de Génova a Confidencial Digital. Mantienen su rechazo a la presidencia de Delcy Rodríguez, una postura compartida por su electorado, pero sí atisban un eco en clave nacional del que poder sacar rédito.
Objetivo electoral: el votante centrista del PSOE
Los populares calculan que hay una parte del electorado más centrista del Partido Socialista, que no comparte en absoluto la postura que el Gobierno ha venido sosteniendo estos años respecto al régimen chavista; y es ahí donde pretende centrar el foco. Se trata de votantes de Pedro Sánchez, moderados y en desacuerdo con la “condescendencia” del Ejecutivo con lo que consideran una “dictadura”, explican en el PP.
El Gobierno no reconoció el resultado de las últimas elecciones venezolanas ante la negativa de Maduro a presentar las actas electorales. Una postura coincidente con los observadores internacionales y el Centro Carter, que dio vencedora a la oposición tras conseguir una suma importante de dichos documentos.
Zapatero y la vinculación con el régimen chavista
La cercanía del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, uno de los grandes asesores del presidente Pedro Sánchez, ha traído ríos de tinta entre la vinculación del Ejecutivo con el régimen de Maduro. La oposición venezolana ha criticado reiteradamente la posición de Zapatero. Y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se ha negado a opinar sobre si el fin de Maduro es una buena o mala noticia para Venezuela.
La líder de la oposición, María Corina Machado, reciente ganadora del premio Nobel de la Paz, arremetió el pasado 12 de diciembre contra el Gobierno de Sánchez por no haber hecho más en contra de Maduro y en favor del final del régimen: “La historia juzgará lo que ha faltado. Desde luego, ha faltado”, sentenció.
El objetivo principal de la dirección del PP ha sido ganar más votos por el centro, donde se sitúan las mayorías absolutas, aseguran en la planta noble de Génova. Desde que el presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, aterrizó en Madrid para sustituir a Pablo Casado, la estrategia de la cúpula siempre ha pasado por ganar el máximo terreno posible en ese electorado que suele cambiar entre PP y PSOE cada cierto tiempo.
Y los partidos suelen prestar especial atención a los acontecimientos que les permiten atacar ese electorado, habitualmente dubitativo y que termina decidiendo su voto por detalles —incluso en los días previos a las elecciones—.
Sánchez como líder internacional y el contraste con Trump
En el PP quieren contrarrestar la intención de Sánchez de erigirse como líder internacional —como sucedió con la oposición a Israel—, y pretenden atacar uno de los puntos débiles en este campo: la falta de contundencia en la crítica a Maduro en contraste con los reiterados ataques al presidente norteamericano, Donald Trump.
Por eso el PP quiere centrar el foco en el chavismo, y no tanto en los visos de ilegalidad que desprende la operación militar estadounidense que bombardeó Venezuela el pasado 3 de enero. Los populares descartan que este acontecimiento pueda influir considerablemente en el electorado, y menos sin elecciones generales a la vista. Pero sí confían en poder rascar un buen puñado de votos si ponen el acento en la falta de crítica de Sánchez a una “dictadura” que critican incluso sus propios votantes.