‘Te transporta 150 años atrás’: Así es Dulcería de Celaya, una de las más antiguas de la CDMX
Nombrar todos los productos que se pueden encontrar en la Dulcería de Celaya puede ser tan difícil como recordar todo lo que ha visto pasar este negocio, ya que es considerado uno de los más antiguos de la Ciudad de México.
Y no es para menos: el establecimiento se inauguró en 1874 y ha permanecido abierto desde entonces, incluso en momentos convulsos de la historia del país como el Porfiriato y la Revolución Mexicana, pues aun en situaciones complejas cae bien comerse una cocada, un puerquito de piloncillo o un beso de nuez.
Sus vitrinas, repletas de dulces tradicionales, conservan recetas y técnicas que hoy resultan cada vez más escasas, por lo cual la Dulcería de Celaya es uno de los negocios obligados a visitar cuando se está en la Ciudad de México, tal como la churrería El Moro.
¿Cómo nació Dulcería de Celaya, negocio con 151 años?
La familia Guízar de Arias abrió el negocio en 1874, cuando la Ciudad de México lucía completamente diferente a la actual. Su primera ubicación fue en la antigua calle de Plateros, hoy conocida como Madero.
Jorge Huguenin, encargado de la Dulcería de Celaya, explicó para el canal de YouTube de Mau Rod que el establecimiento estaba a un lado del icónico Café de La Concordia, uno de los más lujosos del siglo XIX.
El encargado también comentó que el nombre fue seleccionado debido a que Celaya es una de las ciudades de México conocidas por la calidad de sus dulces, en especial su cajeta.
En los primeros años, los dulces se compraban en diferentes estados del país; sin embargo, la popularidad del negocio fue tal que la familia Guízar optó por comprar las recetas a sus proveedores para fabricar los dulces por su cuenta, indica su sitio web.
Para ello, improvisaron una pequeña fábrica en el sótano de su casa: “Adquirieron palas de madera, cazos de cobre y construyeron un pequeño horno. En esta primera etapa, la producción era muy pequeña, apenas una charola diaria”, agrega.
La Dulcería de Celaya pasó 26 años en la calle de Plateros, hasta que se trasladó a su ubicación actual: “Esta calle era un callejón; cuando la urbanizan a principios de 1900 es el momento en que la dulcería se pasa a este lugar y desde entonces estamos aquí”, comentó Jorge Huguenin.
¿Cómo es la Dulcería de Celaya?
Acudir a la Dulcería de Celaya no solo es especial por la amplia variedad de dulces con los que cuenta, también lo es por la manera en la que se preserva el establecimiento, algo similar a lo que sucede al visitar la Pastelería Ideal del Centro Histórico.
La fachada cuenta con amplios aparadores desde los cuales se puede apreciar la variedad de dulces, y al ingresar lo primero que llama la atención es el estilo art nouveau con el que se decoró la tienda.
El techo y las trabes están cubiertos con estuco que tiene motivos florales; el piso también cuenta con mosaicos con grabados simétricos a juego, mientras que del techo cuelga un candelabro que ilumina el interior.
Jorge Huguenin explica que gran parte del mobiliario del negocio data de sus inicios: “Lo que puede ver es totalmente original. Su decoración es art nouveau, sus espejos son franceses de aquella época y sus aparadores son de madera de roble blanco, muy dura, por eso han resistido”, dijo para Mau Rod.
¿Qué productos ofrece la Dulcería de Celaya y dónde está?
Jorge afirma que en la dulcería se pueden encontrar aproximadamente 120 dulces diferentes, y lo que los hace especiales es el método de preparación, ya que, a pesar del paso de los años, sigue siendo 100 por ciento artesanal.
“Su hechura es a mano y no usamos máquinas, son recetas originales”, comentó en una entrevista con 593 Televisión. La popularidad es tal que incluso personas extranjeras que visitan el país acuden a Dulcería de Celaya para probar los limones rellenos de coco.
Entre todas las golosinas que se pueden encontrar en el negocio están la leche quemada, natural, envinada o con vainilla; chocolatinas, besos de nuez, glorias, yemitas de almendra, piñón con leche, aleluyas de pistache y piñón, quesitos de almendra, bolitas envinadas, bollos de coco, bollitos de nuez, suspiros de merengue, buñuelos y jamoncillos hechos de dulce de leche.
Aunque los dulces que se venden en la tienda pueden variar, la mayoría se mantiene y algunos se añaden por temporadas, como las calaveritas de azúcar o las roscas de Reyes.
La Dulcería de Celaya se encuentra en la calle 5 de Mayo número 39, Centro Histórico de la Ciudad de México, alcaldía Cuauhtémoc, a dos calles de la plancha del Zócalo.