Terrassa se convierte en escenario de un thriller de Netflix con Eduard Fernández
Terrassa, punto de atracción para grandes producciones
La ciudad de Terrassa se ha consolidado en los últimos años como uno de los enclaves preferidos por la industria audiovisual catalana y española. Gracias a la labor de la oficina del audiovisual del Parc Audiovisual de Catalunya (PAC), múltiples proyectos cinematográficos y de series de televisión han elegido vías, plazas y edificios históricos de Terrassa para filmar escenas clave.
Este fenómeno no es casualidad. La diversidad arquitectónica de Terrassa, que incluye desde espacios modernistas hasta recintos industriales y edificios emblemáticos, ofrece escenarios naturales que agilizan la logística de rodaje. Por ello, el centro histórico se ha convertido en un auténtico plató al aire libre.
La sede de la antigua Caixa de Terrassa como protagonista
El corazón de este nuevo rodaje está en la antigua sede de la Caixa de Terrassa, ubicada en la calle de la Rutlla. El edificio, que fue sede bancaria principal hasta 1977, cerró definitivamente en 2019 y desde entonces ha servido como locación para diversas producciones cinematográficas y televisivas.
En este proyecto, la infraestructura ha sido acondicionada para simular ambientes internos necesarios para la historia. Desde primeras horas de la mañana, equipos técnicos instalaron iluminación, atrezzo y elementos escenográficos mientras profesionales y extras se organizaban para la filmación de secuencias que se prolongaron durante toda la jornada.
“En número de otro”: producción y equipo creativo
La película En número de otro se presenta como un thriller de suspense que sitúa parte de su narrativa en un escenario marcado por un apagón generalizado. Aunque los detalles argumentales exactos se mantienen bajo discreción, se sabe que la historia explorará tensiones provocadas por este evento y sus consecuencias en los personajes protagonistas.
Dirigida por Oriol Paulo, un realizador con reconocida trayectoria en el cine de intriga y suspenso, la producción cuenta con la participación de actores de primer nivel como Eduard Fernández y Mario Casas. La colaboración entre Paulo y Fernández no es nueva: ambos trabajaron juntos en Las renglones torcidos de Dios (2022), otro proyecto que también incluyó escenas filmadas en Terrassa.
Rodaje en varias localizaciones
Aunque la actividad principal se centra en el casco histórico de Terrassa, algunas escenas de esta producción ya se filmaron el pasado noviembre en la localidad de Reus, con la presencia de Mario Casas. El despliegue técnico incluyó la utilización de agentes de Policía Nacional como parte del atrezzo para recrear secuencias de alto impacto.
El uso de espacios urbanos y la coordinación con autoridades locales ha sido esencial para llevar a cabo el rodaje sin afectar significativamente la vida cotidiana de los residentes. De hecho, muchas calles permanecieron cortadas durante horas mientras se grababan escenas que requerían control de tráfico y sonido.
Imágenes e impacto en la ciudad
Durante el día de filmación más reciente, se vieron grandes focos iluminando la entrada lateral del edificio por la calle de Baix, junto a un despliegue de furgonetas y unidades de producción estacionadas en los alrededores. Parte del equipo técnico trabajó directamente desde un local situado frente a la antigua oficina bancaria.
Más de cincuenta extras participaron en la jornada, distribuidos en diferentes escenas y vestuarios. Algunos combinaban atuendos civiles básicos, mientras que otros representaban papeles oficiales, como uniformes policiales, reforzando el ambiente narrativo del thriller.
Actores en la ciudad
Eduard Fernández, figura destacada del reparto, fue fotografiado caminando por la calle de la Rutlla en momentos de descanso durante el rodaje. Tras finalizar la sesión matinal, tanto él como el director Oriol Paulo se dirigieron a comer en establecimientos locales, lo que subraya la integración del equipo de filmación con el entorno urbano.
La presencia de estrellas como Fernández y Casas no solo atrae la atención de medios regionales, sino que también da visibilidad a Terrassa como un destino cinematográfico capaz de acoger producciones de gran escala internacional, como las que promueve Netflix.
Relevancia cinematográfica de Terrassa
La estrecha relación entre la ciudad y proyectos audiovisuales se remonta a varios años atrás. Terrassa ha servido de escenario para diversas obras de Oriol Paulo, incluyendo El inocente (2021), El cuerpo (2012), Contratiempo (2017) y Durante la tormenta (2018). Asimismo, Mario Casas rodó en Terrassa su ópera prima como director, Mi soledad tiene alas (2023), lo que consolidó aún más la presencia de producciones cinematográficas en la región.
Además del impacto cultural y mediático, estos proyectos generan actividad económica en sectores como hostelería, servicios técnicos y comercio local, beneficiando a la comunidad mientras se promueve la ciudad a nivel internacional.
Con el rodaje de En número de otro, Terrassa refuerza su posición en el mapa cinematográfico y continúa atrayendo la atención de grandes plataformas de producción audiovisual, consolidándose como un referente para futuros proyectos.