¿Será 2026 un mejor año económico en México?
¿Qué presagia el 2026 para México en términos económicos? Para responder la pregunta hay que entender de dónde viene la economía mexicana.
Los indicadores más recientes continúan exhibiendo señales de debilidad. Así lo deja ver el Indicador IMEF, que anticipa la trayectoria o dirección de la actividad económica del país en el muy corto plazo.
En diciembre de 2025, el Indicador IMEF, con sus dos sectores, Manufacturero y No Manufacturero –servicios y comercio–, mostró señales de debilidad y pérdida de tracción.
“En conjunto, los resultados apuntan a una economía que cierra el año sin un impulso claro, en un contexto de fragilidad estructural tanto en la industria como en los servicios”, concluyó el IMEF en el reporte dado a conocer el viernes pasado.
El mes pasado, el Indicador IMEF Manufacturero observó una ligera mejora en el índice general, que pasó de 45.8 a 46.2 puntos, lo que representa un avance de 0.4 unidades respecto a noviembre previo.
Aun así, “acumula 21 meses consecutivos en zona de contracción, reflejando un debilitamiento prolongado del sector industrial”.
Por su parte, el Indicador IMEF No Manufacturero reportó en diciembre un retroceso de 0.8 unidades, al pasar de 50.3 a 49.5 puntos, pero salió de la zona de expansión y se ubicó nuevamente en terreno de contracción.
Con la información sobre el comportamiento económico de la industria, el comercio y los servicios a nivel nacional, la pregunta es qué viene para 2026.
En un apretado resumen de “algunos de los logros de 2025”, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que “México va bien y, en este 2026, vamos a ir mejor”.
La mandataria destacó el aumento del salario mínimo de 150 por ciento en términos reales desde 2018, y celebró que “somos el segundo país con menos desocupación en el mundo”, con una tasa de 2.7 por ciento, además de que “alcanzamos récord en empleo formal ante el IMSS con 22.8 millones de puestos de trabajo en noviembre”.
Recordó que la inflación general fue de 3.7 por ciento anual en la primera quincena de diciembre, manteniéndose dentro del rango objetivo del Banco de México, y enfatizó que en 2025 el peso mexicano “tuvo la mayor apreciación –13.8 por ciento frente al dólar– desde 1991”, cuando había un régimen de tipo de cambio controlado.
Lo que Sheinbaum omitió mencionar en su balance anual es que la economía mexicana registrará un crecimiento bajo en 2025, si bien positivo.
En la encuesta quincenal entre analistas de mercados realizada por Citi México al inicio del año, la estimación de crecimiento económico para el país en 2025, cuyas cifras oficiales preliminares al cuarto trimestre se publicarán a finales de enero, se mantiene en 0.4 por ciento anual.
El pronóstico más optimista es de 0.6 por ciento, en el que coinciden BofA y Multiva, y el más pesimista, de sólo 0.1 por ciento, anticipado por los equipos de Scotiabank México y Valmex.
La expectativa para el crecimiento de la economía mexicana en 2026 se revisó al alza de 1.2 a 1.3 por ciento anual.
Lo interesante es el rango de crecimiento entre los analistas para el año que inicia, que va de 0.6 por ciento del más pesimista, en el caso de Scotiabank México, a 1.8 por ciento del más optimista, en el de Banorte.
El rango es muy amplio y, al parecer, refleja la gran incertidumbre derivada de la política comercial de Estados Unidos y la próxima revisión del T-MEC, pero también de los temas institucionales internos, como la reforma judicial y otras recientes, que han aumentado la percepción de riesgo y contribuido a la contracción de la inversión nacional.
Ante los desafíos que presenta el entorno global –incluidos los conflictos geopolíticos– y también el local, es probable que el crecimiento económico de México en 2026 se ubique más cerca de la parte inferior o media del rango estimado por los analistas.
Entre los factores que contribuirán a ese desempeño están los mencionados arriba, incluida la debilidad tanto en la industria como en el comercio y los servicios, así como el menor crecimiento en la generación de empleo formal.
Para 2026, el rango de crecimiento del PIB previsto por la Secretaría de Hacienda en el Paquete Económico es de entre 1.8 y 2.8 por ciento anual.
Si bien el año apenas inicia, su expectativa está claramente fuera de consenso.