Del uniforme a la discreción: los looks de la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía en su cita más íntima del día de Reyes
El día de Reyes vuelve a dejar una de esas imágenes que se repiten cada año en el calendario de la Familia Real y que, sin embargo, nunca pierden interés. Lejos de los grandes escenarios institucionales, la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía mantienen su tradicional cita familiar en una jornada marcada por un doble código: solemnidad por la mañana y discreción por la tarde.
No es un detalle menor que, horas antes, Letizia y Leonor hubieran presidido la Pascua Militar junto al Rey Felipe, uno de los actos más formales del año. Esa transición entre lo institucional y lo privado se refleja con claridad en los estilismos elegidos para la tarde, que las imágenes captadas desde el interior del coche permiten apreciar con mayor precisión. Como cada 6 de enero, salvo excepciones, los Reyes se han reunido con el resto de la familia Ortiz en Pozuelo para merendar roscón y chocolate caliente e intercambiar regalos.
La Reina Letizia: sobriedad invernal y elegancia funcional
En el asiento del copiloto, la Reina Letizia apuesta por un look invernal de perfil bajo, protagonizado por un jersey de cuello vuelto en tono gris combinado con un abrigo a juego, de líneas limpias y sin artificios.
Una fórmula que domina a la perfección y que reserva para contextos familiares o desplazamientos privados. El gris refuerza ese mensaje de discreción consciente, especialmente significativo tras una mañana marcada por el protocolo más estricto. Sin joyas llamativas y con un maquillaje natural, Letizia vuelve a demostrar que su estilo también comunica cuando baja el volumen.
La Princesa Leonor: ante marrón y burdeos, el giro más cálido del conjunto
Sentada al volante, la Princesa Leonor, ya sin el unidforme, introduce el matiz más interesante del trío. Lejos del negro absoluto, la heredera apuesta por una cazadora de ante marrón, combinada con una blusa en tono burdeos, una elección que aporta calidez y profundidad cromática al conjunto.
El ante suaviza la imagen, alejándola del hieratismo institucional de la mañana, mientras que el burdeos —un color sobrio pero con carácter— refuerza una estética cada vez más madura. Leonor demuestra así que empieza a jugar con los códigos del estilo sin perder coherencia ni elegancia, incluso en una cita privada.
La Infanta Sofía: terciopelo oscuro y collares dorados como acento sofisticado
Algo más difícil de distinguir, pero claramente reconocible en las imágenes, la Infanta Sofía, que no la vimos por la mañana, apuesta por una prenda de terciopelo en tono oscuro, que oscila entre el negro y el marrón, aportando textura y sofisticación al conjunto.
El detalle que marca la diferencia llega con los collares dorados, un guiño sutil pero efectivo que ilumina el look y refuerza su perfil más juvenil. Sofía aporta así el punto más decorativo del trío, sin romper la armonía general ni competir en protagonismo.
Tres estilos, una misma narrativa familiar
Más allá de cada look individual, el mensaje está en el conjunto. Gris, marrón, burdeos y terciopelo oscuro construyen una paleta invernal, elegante y perfectamente alineada con el momento: un día que comienza con solemnidad institucional y termina en clave íntima y familiar.
La Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía vuelven a demostrar que incluso en las citas más discretas, el estilo está pensado, medido y cargado de significado. Sin excesos, sin marcas protagonistas y sin artificios innecesarios. Porque en la Casa Real, incluso el día de Reyes, la moda sigue siendo un lenguaje silencioso pero elocuente.