Proyecto Bitúnel Ruta 78 y Ruta 5: ejemplo de equidad territorial
Es una muy buena noticia la decisión comunicada por la ministra de Obras Públicas, Jessica López, de construir un túnel para enlazar la ruta 78 y la ruta 5, en la autopista San Antonio-Santiago. Serán dos túneles mineros de 2.5 kilómetros, cuyos estudios de ingeniería ya fueron iniciados y anunciados, en una ceremonia realizada en nuestra comuna de Pedro Aguirre Cerda.
En la oportunidad, al reafirmar mi alegría por la decisión, señalé: “Siempre luchamos por la idea de un túnel minero, que iba a generar el menor impacto en la zona norte de nuestra comuna”. Y lo dije de esa manera, porque originalmente se había planificado como un proyecto abierto en superficie, cuestión que significaba expropiar viviendas, eliminar parques y alterar barrios, no sólo en PAC, sino también en otras comunas vecinas.
Fue la férrea oposición de la comunidad organizada, de la mano de las gestiones realizadas por este municipio, lo que impidió la concreción de ese diseño inicial, llevando a la autoridad central a cambiar y llegar al actual y celebrado proyecto de los dos túneles mineros. Presión ciudadana y diálogo resultó ser una combinación virtuosa que, finalmente, nos condujo a que todos ganáramos.
Intentando imaginar por qué no se planteó esta solución de un comienzo, nos enfrentamos a preguntas molestas, pero inevitables:
- ¿Habría sido una opción el viaducto de superficie en otras comunas, por ejemplo, del sector oriente, con la fragmentación urbana y alteración del territorio?
- ¿El criterio de menor valor de las viviendas expropiables, por estar en nuestra zona, es suficiente razón, para definir un proyecto?
- ¿Cuánto pesa la rentabilidad social versus la influencia política y el valor económico?
Entiendo que resulte un poco enojoso plantear estas interrogantes, especialmente cuando la solución definitiva es positiva, pero nos parece que vale la pena hacer la reflexión, en la perspectiva de construir una sociedad más homogénea y equitativa, donde la balanza tienda a equilibrarse con sentido de justicia y mayor igualdad.
La ministra Jessica López ha dicho respecto del proyecto: “A mí me parece que es una solución digna, que nos permite disponer de nuevos parques, mejor seguridad y recuperación de espacios públicos”.
Tiene razón la ministra. Ojalá que esa perspectiva sea permanente y una forma transversal de encarar las obras públicas, que no tensione y angustie a las comunidades, obligándolas a reaccionar, para que finalmente el criterio de justicia se imponga.
Asimismo, esperamos que el gobierno que se inaugura el próximo 11 de marzo, sostenga el criterio que se impuso y el proyecto no tenga modificaciones, manteniendo la solución de los dos túneles mineros, no sólo porque es técnicamente superior, sino también porque es lo que merecen nuestras comunas.