Gracias Reyes Magos
Por tener salud, trabajo e ilusión para que 2026 sea el mejor año de nuestras vidas hasta ahora. Son mis mejores deseos para usted, amigo lector —taurino y antitaurino—, que también suele leer todo lo relacionado con el toreo, la ecología del toro, la cultura y el innegable arraigo social y cultural que la fiesta de los toros tiene en todo el país. Con nuestra verdad elucubran sus mentiras, las esparcen como el cáncer, envenenando mentes y corrompiendo voluntades en tiempos donde la mentira es el discurso diario, con el cinismo inhumano con el que gran parte de la cúpula política ejerce.
Los inicios de año suelen impregnar el alma y la voluntad humana de esperanza. Se enlistan propósitos para ser mejores personas, cuidar el cuerpo, cultivar la mente e intentar ser felices. Espero que no disminuya en lo más mínimo este sentimiento y que sepamos convivir como sociedad respetándonos, sin imponer absurdos ni pretender dictar cómo deben vivir las demás personas. Lo digo por los 60 diputados capitalinos que, bajo una total ignorancia, pretenden que la CDMX no sea taurina, vapuleando la economía de los comercios cercanos a la Plaza México, limitando el acceso a la cultura y transgrediendo nuestra libertad.
Esperanza y alegría: el regalo del señor Trump —amado u odiado— ha dado el primer paso para liberar a un pueblo hermano, alegre y trabajador, al que hace un cuarto de siglo le arrebataron poco a poco la libertad, su economía, su cultura y su derecho a vivir en paz. Hay quienes se sienten ofendidos, agredidos por esta acción, que podrá ser cuestionada en la forma, pero necesaria por humanidad. En México no hemos vivido bajo el yugo de una dictadura cruel y cobarde como la venezolana o la cubana. Debemos abrir los ojos, actuar, ser valientes y exigir que se nos gobierne con verdad y en favor de los mexicanos, sin color ni partido, sino como nación. La división mata, el conformismo asfixia y la mentira domina la mente de quienes prefieren vivir como borregos.
Para mí esta noticia es buena, dado que abraza la libertad. La historia no registra un solo capítulo de éxito y bienestar bajo el yugo socialista, sin que la educación de la gente sea el motor para alcanzar el bienestar personal y familiar. Deseo que México se encamine por esta vía: la educación, la cultura, la lectura, el deporte y el respeto, sin manipulaciones, sin resentimientos ni envidias provocadas por ideologías que llevan al fracaso.
Una disculpa a mis compañeros escritores de este diario —el mejor de México—, expertos ellos en economía, política, industria y sociedad. Si bien el año taurino apenas ha comenzado, la cultura taurina es lo más importante de lo menos importante en nuestras vidas. Priorizamos la libertad y la sana convivencia; lo demás viene después.
Centrándome en mi tema y nuestra pasión —los toros—, el inicio ha sido muy bueno. El sureste vive sus fiestas con gran cantidad de festejos taurinos. Yucatán, Campeche y Quintana Roo han vivido la alegría de ser libres, de disfrutar del toro y de saberse con identidad propia. En Durango triunfó la bravura con el indulto de un ejemplar de Pozo Hondo, a manos de un joven torero que hoy es una realidad: Arturo Gilio. Arrancamos, pues, 2026 con buenas noticias. Se viene Moroleón los días 15 y 16; continuará León con su atractiva feria, que cumple 150 años, y celebraremos los 450 años de la fundación de esta ciudad, por lo que se espera un gran serial taurino, cultural, de espectáculos y comercial.
Que los Reyes Magos nos mantengan todo el año el regalo de la salud, el trabajo y la libertad.