Pierde con Opelka... Y se sube a una silla para poder saludarlo
La derrota suele ser un momento de pura frustración para los tenistas. Muchos, la mayoría, pasan un rato en los que no quieren saber nada de nadie, aunque la deportividad suele reinar y lo primero que hacen los jugadores es saludarse en la red. El australiano Dane Sweeny, de 24 años, número 183 del mundo, se enfrentaba en primera ronda de Brisbane a Reilly Opelka. El gigante estadounidense, que en 2025 venció a Djokovic en esas mismas pistas, se iba a medir al brasileño Fonseca, que finalmente fue baja por unos problemas en la espalda. Sweeny entró en su lugar como lucky looser y no tuvo muchas opciones (6-3 y 7-5).
El tenista “aussie” se tomó con humor la derrota, y decidió dar la enhorabuena a su rival de una forma viral. Sweeny mide 170 centímetros y su rival llega a 211, son más de 40 de diferencia, por eso antes de ir a la red se subió a una silla y abrazó desde ahí, desde más alto que él, a Opelka.
El estadounidense cerró el partido con 21 saques directos. Con su altura, más la extensión de los brazos más el salto, sirve desde muy arriba y en el resto es casi como si llegara un remate. En ocasiones para enfrentarse a tenistas así se ha visto a los rivales en el entrenamiento del día anterior restando servicios que llegan desde el otro lado con el entrenador subido a una escalera, o hechos desde la línea de saque, en lugar de la de fondo. Opelka, además, tiene un segundo servicio muy bueno, que bota mucho. Es una incomodidad constante. Contra Sweeny ganó 36 de 45 primeros saques y 8 de 10 segundos. No concedió ninguna pelota de break.