Los regalos de los Reyes Magos escapan al control de Hacienda
Los Reyes Magos traen cada año mucha alegría a las casas de los españoles, pues no solo vienen con regalos desde Oriente para los más pequeños, sino que también dejan presentes para los mayores de la familia. Los niños y menores se conforman con regalos más pequeños como los juguetes o la electrónica, mientras que en el ámbito adulto los regalos pueden variar desde simples detalles a otras cosas mucho más caras y sustanciales. Ante la recepción de obsequios por parte de Sus Majestades, muchos adultos se preguntan cómo pueden afectar a su declaración de la renta del año siguiente, especialmente si se trata de algo que represente una cuantiosa cantidad de dinero.
Los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) han dado la respuesta este año y aseguran que "la Agencia estatal Tributaria no controla la información de los regalos de Reyes" siempre y cuando se trate de obsequios puntuales o de un menor valor.
Entonces, ¿qué ocurre si debajo de mi árbol aparece un nuevo coche o un inmueble? Para este caso tan concreto, los técnicos de Hacienda aclaran que, cuando se reciben regalos de especial relevancia, como cantidades importantes de dinero u objetos por el mismo valor, como es el caso de las casas, los automóviles o incluso joyas de lujo, la administración tributaria autonómica sí podría llegar a intervenir y llevarse un pico del dinero que llega a los contribuyentes adultos en Navidad.
Esto se debe a la necesidad de determinar si la obtención de este regalo, puede llegar a considerarse como una donación teniendo que abonar de forma obligatoria el Impuesto de Donaciones según las bonificaciones por parentesco. Además, en el caso de los inmuebles, también hay que tener en cuenta determinadas finalidades aprobadas en la comunidad autónoma de la residencia del donatario o donde esté situada la casa. El importe a pagar en este tipo de gravamen depende siempre de lo establecido por la autonomía en la que se haya realizado la transacción y aumentará o disminuirá en función de la cantidad manejada. También hay que tener en cuenta la relación de parentesco mantenida entre los implicados, pues una consanguinidad cercana puede aliviar de manera notable el dinero a pagar. Tampoco existe una cantidad mínima a recibir para estar sujeto al pago de esta tarifa, aunque en el caso de la Navidad, según afirman desde Gestha, "ni se persiguen ni se controlan las entregas habituales en estas fechas, salvo que tengan un elevado valor económico".
Aunque no se notifique la apertura de una investigación de forma inmediata o cercana en el tiempo de la entrega, eso no significa que el regalo haya pasado desapercibido. Gestha recuerda que la Administración dispone de un plazo de hasta cuatro años para iniciar la comprobación correspondiente, que es el período de prescripción de este impuesto.
El escenario que se plantea es muy poco probable en la mayoría de hogares españoles, por lo que se puede estar tranquilo al abrir los envoltorios de los paquetes que llegan directamente desde Oriente. En los obsequios habituales y de valor moderado se descarta cualquier tipo de actuación, pues son los casos más comunes y frecuentes en estos días. Además, aunque los adultos también reciban algo el día 6 de enero, los que más regalos abren ese día son otros. De forma general, los principales beneficiarios de los Reyes Magos son personas que no tributan, como ocurre con los niños o jóvenes menores de edad, que reciben regalos en estas fechas por parte de sus familiares, por lo que en ningún caso se preocuparían por tener que reflejarlos en su declaración de la renta.
Así, los técnicos concluyen que "recibir grandes sumas de dinero, sea en efectivo o en transferencias bancarias, viviendas, vehículos u otros bienes de gran valor sí conlleva obligaciones fiscales, a diferencia de los regalos normales que se reciban con motivo de la festividad de Reyes". Aun así, quieren recordar que, generalmente, "cualquier clase de regalo, ya sea de carácter monetario, un bien o producto e incluso un derecho debería estar sujeto al Impuesto de Donaciones y Sucesiones".