El restaurante de Madrid que Juan del Val considera insuperable
Un templo navarro en el corazón de Madrid
El restaurante elegido por Juan del Val es La Manduca de Azagra, un establecimiento que abrió sus puertas en 2003 y que ha sabido mantener intacto el espíritu de la cocina navarra. Fundado por Juan Miguel Sola y Anabel Arriezu, el local se ubica en la calle Sagasta, en el distrito de Chamberí.
El lugar ha logrado fidelizar a una clientela exigente gracias a su respeto por el producto, una ejecución impecable y un ambiente donde cada comensal se siente como en casa. Esta fórmula ha convertido a La Manduca en una referencia para quienes buscan autenticidad y sabor.
Materia prima excepcional como base
Uno de los puntos fuertes del restaurante es su apuesta por ingredientes frescos y de temporada. Muchas de las verduras llegan directamente de Navarra, lo que garantiza una calidad superior y un sabor inconfundible.
Entre los platos más representativos destacan los pimientos del cristal, servidos con ajo y aceite o acompañados de huevo frito; la menestra de temporada, con alcachofas, habas, borrajas y espárragos; y los delicados guisantes lágrima.
Carnes y pescados que respetan la tradición
La carta de La Manduca de Azagra no se limita a las verduras. También ofrece carnes y pescados seleccionados, como el rape con verduras, bacalao ajoarriero o la merluza rebozada. En el apartado cárnico, sobresalen el chuletón a la parrilla, el cordero al chilindrón o el cochinillo confitado.
Un servicio que marca la diferencia
Más allá de la calidad gastronómica, Juan del Val ha subrayado el trato familiar como uno de los motivos principales de su elección. El equipo del restaurante cuida cada detalle, ofreciendo una atención cercana y profesional que eleva la experiencia.
Bodega selecta con identidad navarra
La selección de vinos está alineada con la identidad del restaurante. La Denominación de Origen Navarra ocupa un lugar central en la carta, con referencias como Chivite o Pagos de Araiz, además de opciones de Rioja y Ribera del Duero.
Un precio razonable para su categoría
El ticket medio por persona ronda los 60-70 euros, una cifra competitiva teniendo en cuenta la calidad de la materia prima y el nivel del servicio ofrecido. Para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica sin artificios, es una opción altamente recomendable.
Por qué La Manduca de Azagra es única
La elección de Juan del Val no responde a modas ni a marketing. Su decisión pone en valor una filosofía basada en el respeto por el producto, la tradición culinaria y el trato humano. En un contexto donde muchos restaurantes apuestan por lo efímero, La Manduca de Azagra representa la solidez de lo bien hecho.
Ubicado en Chamberí, con raíces navarras y un enfoque honesto, este restaurante ha conquistado tanto a gourmets exigentes como a comensales que valoran lo auténtico. Y es que, en palabras no dichas pero implícitas, lo que enamoró a Juan del Val fue sentirse en casa comiendo como en Navarra.