Coche eléctrico vs gasolina: el resultado sorprende
El informe del ADAC alemán, uno de los clubes automovilísticos más influyentes de Europa, ha desglosado el coste total de propiedad (TCO) de decenas de modelos en versiones de gasolina, diésel, híbrida y 100% eléctrica.
El caso más representativo es el del Volkswagen Golf. En su versión gasolina, cuesta mantenerlo unos 950 € al mes. En cambio, el ID.3 eléctrico (de tamaño y prestaciones similares) baja a 760 € mensuales. Es decir, una diferencia de casi 2.300 € al año.
Diferencia de costes mes a mes
| Versión | Potencia | Autonomía | Coste mensual | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| VW Golf gasolina | 110 CV | 850 km | 950 € | ADAC (2024) |
| VW ID.3 eléctrico | 150 CV | 430 km | 760 € | ADAC (2024) |
¿Dónde está la diferencia?
- Energía: Recorrer 100 km cuesta ~7 € en gasolina y ~4 € en electricidad.
- Mantenimiento: El eléctrico no necesita aceite, filtros ni escapes. Menos averías.
- Impuestos y seguros: Más bajos para eléctricos en muchas comunidades.
- Depreciación: El coche de combustión pierde valor por restricciones futuras y baja demanda.
Una elección que depende de cuánto conduces
El ahorro se nota más si haces muchos kilómetros al año o puedes cargar en casa. Con tarifas nocturnas o paneles solares, el coste por km se reduce drásticamente.
En cambio, si haces pocos km o dependes de cargadores rápidos en carretera, el ahorro se diluye. Pero aun así, la diferencia media favorece al coche eléctrico.
Además, la previsión es que el diferencial de costes aumente. Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), el coste total de propiedad de los eléctricos será más competitivo año tras año a medida que bajen los precios de las baterías y suba la eficiencia energética.
Muchos fabricantes ya están adaptando sus gamas para ofrecer modelos eléctricos más asequibles. Ejemplos como el Renault Twingo E-Tech o el Citroën ë-C3 apuntan a un nuevo segmento por debajo de los 25.000 €, clave para el usuario urbano medio.
Comparativa realista: lo que no se suele calcular
En el día a día, más allá del repostaje, hay costes que a menudo se pasan por alto. Por ejemplo:
- Una revisión básica de un coche de gasolina puede superar los 250 €, frente a unos 80-100 € de un eléctrico.
- Las pastillas de freno duran más en eléctricos por el freno regenerativo.
- No hay embrague ni caja de cambios tradicional que reparar.
- Los seguros están empezando a igualar primas entre ambos tipos, aunque depende del perfil y uso.
En resumen, el ahorro no es solo energético. Es estructural.
Conclusión: más allá del precio de compra
Elegir coche ya no es solo cuánto pagas en el concesionario, sino cuánto gasta cada mes. Y en eso, el eléctrico empieza a ganar por goleada. Si conduces de forma habitual y puedes cargar en casa o en tu trabajo, el diferencial puede suponer varios miles de euros en solo 3 años.
La transición es lenta, sí, pero los números empujan en una dirección clara. La próxima vez que revises tu presupuesto familiar, quizá convenga sumar esta variable silenciosa.