Albares reúne en Madrid a todo el cuerpo diplomático en plena crisis de Venezuela
Con la crisis de Venezuela como telón de fondo —y con el habitual blindaje de Exteriores frente a la Prensa— José Manuel Albares reúne este jueves y viernes a todo el cuerpo diplomático en la sede madrileña del Ministerio. La Conferencia de Embajadores y Embajadoras, que se celebra cada año la segunda semana del mes de enero, tiene en esta edición el lema “España, un actor global”. Como suele ser habitual, también en esta ocasión el discurso del Rey cerrará las jornadas que el departamento que lidera Albares presenta como el gran arranque político del año exterior.
Es un momento especialmente delicado por la intervención militar de Donald Trump en Venezuela, sobre todo en un año como este, en el que España acogerá en otoño la Cumbre Iberoamericana en la capital en una edición que se antoja bronca por el contexto mundial. Exteriores avanzó el pasado viernes que el encuentro contará con la participación de varios miembros del Gobierno y que, como invitado, intervendrá el ministro de Asuntos Exteriores de Nigeria, Yusuf Maitama Tuggar, en los debates. Además, Albares descubrirá una placa de reconocimiento a la organización Women for Afghanistan, en un acto en el que estará presente su presidenta, Fawzia Koofi, que también tomará la palabra en la inauguración.
Una vez más, los periodistas no tendrán acceso a los embajadores y estarán relegados al anfiteatro por "motivos de seguridad", según indica la propia convocatoria de Exteriores. Este apartheid ya es una marca de la casa y un obstáculo para el libre trabajo de los informadores, tal y como se espera de una democracia funcional como la nuestra. Por el momento solo sabemos que el programa incluye grupos de trabajo con presencia de los secretarios de Estado del Ministerio, el subsecretario y los directores de la Aecid y del Instituto Cervantes, en un formato diseñado para alinear mensajes y prioridades de la acción exterior.
El Ministerio ha asegurado que durante las dos jornadas los embajadores abordarán los retos del escenario internacional en 2026, con Ucrania y Gaza en primer plano, y con el compromiso —según Exteriores— de impulsar soluciones “basadas en el respeto del derecho internacional” y de defender el proyecto europeo de paz, democracia y convivencia.
Albares sitúa el “papel de España en el mundo” y una política exterior “con voz e identidad propia” como hilo conductor de un año marcado también por la Conferencia Internacional de Política Exterior Feminista. Entre bambalinas, la diplomacia mira también a Caracas: la deriva venezolana vuelve a presionar a una agenda que el ministro quiere conducir con control milimétrico del relato público. La edición del año pasado estuvo dirigida a lograr que los embajadores de la UE asimilaran que la "prioridad absoluta" era que el catalán se hablara en las instituciones europeas para cumplir con la exigencia de los de Puigdemont, algo que está aún lejos de ser una realidad.
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