Las grandes ciudades, el epicentro de la vulnerabilidad residencial: los impagos asociados a vivienda doblan a los del resto de localidades
Vivir en una gran ciudad tiene un coste mayor que hacerlo en una localidad de menor tamaño. De hecho, los hogares de los territorios españoles más poblados presentan mayores obstáculos para hacer frente a los costes vinculados a la vivienda, según ha constatado Foro Nesi, una fundación independiente de investigación sin ánimo de lucro que colabora en la confección de estudios tan relevantes como el de la Fundación Foessa.
La primera señal de la mayor vulnerabilidad residencial en las grandes ciudades la ofrece el hecho de que un 6,2% de los hogares en Madrid y Barcelona y un 5% en el resto de grandes ciudades acumulan uno, dos o más retrasos en el pago de su vivienda habitual a lo largo de un año, cifras que casi duplican las registradas en las ciudades pequeñas (3,6%) o los pequeños municipios (3,3%).
Foro Nesi observa el mismo patrón al analizar los retrasos en el pago de los suministros, otro elemento fundamental para determinar la posible vulnerabilidad residencial de los hogares. A la pregunta de si tuvieron algún retraso en el pago de recibos de suministros de su vivienda habitual, concretamente de agua, gas, calefacción o electricidad, el 6% de los hogares de los pequeños municipios declara haberse retrasado una, dos o más veces en el pago. Sin embargo, esta problemática afecta al doble de población en Madrid y Barcelona (13,4%) y se triplica en el caso de las grandes ciudades (17,6%).
Esta distancia entre las grandes y las pequeñas localidades indica, según Foro Nesi, que en situaciones de sobreesfuerzo económico en la vivienda, los hogares priorizan el pago de la vivienda por encima del resto de necesidades tan básicas como el acceso a agua, gas, calefacción o electricidad.
Otro indicador que, según la fundación, refleja esta vulnerabilidad económica en las grandes ciudades es la capacidad de afrontar gastos imprevistos. De media, cuatro de cada diez hogares son incapaces de asumir gastos imprevistos, si bien esta problemática se agudiza en las grandes ciudades, donde un 60% de los hogares no podría enfrentarse a un gasto de este tipo superior a 800 euros, según el análisis.
Los tres indicadores –retrasos en el pago de la vivienda, impagos de los suministros y capacidad para afrontar gastos imprevistos– exponen para Foro Nesi que las dificultades relacionadas con la asequibilidad de la vivienda se incrementan en los territorios de mayor tamaño poblacional.
Pero los mayores costes no son el único inconveniente al que se enfrentan los que viven en las grandes ciudades. La menor calidad de sus viviendas es otro de los aspectos que más destacan sus habitantes. Foro Nesi destaca como uno de los grandes debes de estas urbes la escasez de luz natural, que afecta al 5,6% de los hogares, mientras que en los pequeños municipios se reduce al 1,1%.
De modo similar, las deficiencias en la construcción (o estado de ruina) afectan a un 3% de las viviendas de las grandes ciudades, frente a un 0,3% en los pequeños municipios.
En los pequeños municipios, sin embargo, la deficiencia más frecuente está vinculada a una necesidad de rehabilitación –daños en el interior de la vivienda o barreras arquitectónicas–.
Foro Nesi cree que las ciudades de tamaño medio, la "España olvidada", son una buena solución al problema de la vivienda
Aunque no es el único hándicap que tienen estas localidades. Sus habitantes afrontan también retos diarios derivados de la falta de servicios esenciales. La distancia a pie a equipamientos sanitarios, educativos, culturales o la falta de transporte público es entre cuatro y seis veces mayor que en las grandes ciudades, lo que complica la vida cotidiana, dificulta el acceso a oportunidades y actúa como un freno para retener población joven, atraer nuevas familias y dinamizar la economía local, según Foro Nesi.
Frente a los problemas que presentan las grandes y las pequeñas ciudades, la fundación cree que las de tamaño intermedio, que encuadra en lo que denomina la «España olvidada», pueden desempeñar un papel crucial para ayudar a solucionar el problema de la vivienda. «Disponen de servicios suficientes, un mercado de vivienda menos tensionado y capacidad para absorber población sin reproducir las dinámicas de saturación de las grandes urbes», asegura Foro Nesi. Pero, además, «pueden acoger actividad económica y empleo, contribuyendo a aliviar la presión residencial y distribuyendo oportunidades por el territorio», añade.
Tal y como recoge la evidencia reciente, «desplazar parte del crecimiento y de la actividad hacia estas ciudades podría reequilibrar el mercado inmobiliario y diversificar opciones de vida y trabajo», concluye el informe.