Joan Garcia se lleva una pitada memorable en el Espanyol - Barcelona
La tensión era palpable en el RCDE Stadium mucho antes del pitido inicial del Espanyol - Barcelona. Joan Garcia, portero del FC Barcelona, ha salido a calentar este sábado antes del derbi catalán correspondiente a la jornada 18 de LaLiga EA Sports y ha sido recibido con una gran pitada por parte de la afición blanquiazul, que no ha perdonado su marcha al eterno rival el pasado verano. Y se ha repetido después, cuando han dicho su nombre con la alineación del Barcelona.
El guardameta de Sallent, de 24 años, vive esta noche uno de los partidos más difíciles de su carrera deportiva en su vuelta al estadio donde se consolidó como portero de Primera División. Las imágenes del calentamiento han mostrado el ambiente hostil que rodea al encuentro, con los aficionados del Espanyol expresando su descontento hacia quien fue una pieza clave en la permanencia del equipo 'perico' la temporada anterior.
Una marcha que no se perdona
El 18 de junio de 2025, el Barcelona hacía oficial el pago de la cláusula de rescisión de 25 millones de euros más IVA al RCD Espanyol para hacerse con los servicios del guardameta. La operación no sentó nada bien a un sector importante de la afición blanquiazul, que ve en Joan Garcia a un canterano que les dio la espalda para fichar por el máximo rival.
El catalán llegó a Can Barça tras realizar una excelente campaña con el conjunto blanquiazul, siendo titular en los 38 partidos de LaLiga EA Sports y dejando la portería a cero hasta en ocho ocasiones. Sus números fueron extraordinarios: realizó durante estos encuentros un total de 146 paradas, convirtiéndose en el portero con más intervenciones de toda la competición por delante del español Sergio Herrera (132) y del serbio Marko Dmitrovic (104).
Por ello, la noticia no fue bien recibida en la entidad 'perica', que veía cómo un canterano y pilar de su equipo se marchaba al eterno rival. La afición blanquiazul ha dejado claro desde el primer momento que no perdonaría su fichaje, y las pitadas durante el calentamiento son solo el preludio de lo que le espera al guardameta durante los noventa minutos de partido.
Medidas de seguridad excepcionales
Consciente del ambiente hostil y cargado de tensión que rodea al encuentro, el club ha tenido que tomar medidas de seguridad adicionales. Entre ellas destaca la instalación de redes en los fondos del estadio para garantizar la seguridad y el correcto desarrollo del partido, una medida que evidencia la intensidad del recibimiento que esperaba al portero barcelonista.
El RCD Espanyol también ha apelado al Reglamento Disciplinario del club, que contempla sanciones por conductas contrarias a la seguridad y la convivencia en los espectáculos deportivos. Estas sanciones pueden ir desde amonestaciones hasta la suspensión o pérdida de la condición de socio o abonado, además de sanciones económicas impuestas por los organismos competentes.
Sin embargo, la reacción de la afición durante el calentamiento demuestra que no han sido suficientes para aplacar el sentimiento de traición que muchos seguidores blanquiazules sienten hacia su persona.
Desde el propio club, han reflejado la intensidad de la rivalidad en este encuentro y lo importante que es para la afición. El derbi catalán siempre ha sido un partido especial, pero en esta ocasión la presencia de Joan Garcia defendiendo los colores blaugranas añade un componente emocional extra que ha elevado la temperatura del encuentro a niveles pocas veces vistos.
Un partido crucial en lo deportivo
Más allá de la polémica y el componente emocional, el partido es crucial en lo deportivo para ambos equipos. Joan Garcia, consolidado en la portería del Barcelona esta temporada con seis porterías a cero en doce partidos de Liga, buscará mantener su buen rendimiento en el estadio donde se dio a conocer. El guardameta deberá demostrar su fortaleza mental para sobrellevar la presión de jugar ante su antigua afición en un ambiente tremendamente hostil.
El Espanyol, por su parte, buscará una victoria que le consolidarse en la clasificación y, de paso, 'vengarse' de su exportero. Los jugadores blanquiazules tienen una motivación extra en este derbi, conscientes de lo que significa el partido para sus aficionados y de la oportunidad que supone derrotar a su máximo rival con Joan Garcia bajo los palos barcelonistas.