Qué es el derecho internacional y por qué Trump lo ha violado al detener a Maduro
El derecho internacional, el conjunto de normas que regulan las relaciones entre Estados y cuyo respeto es la base del orden mundial, ha sido señalado como la gran víctima de la operación militar estadounidense en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro.
La acción, que incluyó ataques aéreos en Caracas, ha generado una condena casi unánime por parte de líderes globales e instituciones multilaterales, quienes la califican como una violación flagrante de la soberanía nacional y de los principios más elementales de la convivencia pacífica.
La reacción más autorizada llegó desde la sede de las Naciones Unidas. El secretario general, António Guterres, se declaró "profundamente alarmado" y afirmó que los acontecimientos "constituyen un precedente peligroso", mostrando su preocupación porque "no se hayan respetado las normas del derecho internacional".
Guterres hizo un llamado al pleno respeto de la Carta de las Naciones Unidas, el documento fundacional que establece, en su Artículo 2, el principio de igualdad soberana de los Estados y la prohibición de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier país.
Este principio de no intervención y de prohibición del uso de la fuerza es la columna vertebral del sistema internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial. La operación estadounidense, que involucró incursiones militares en territorio venezolano y la captura física de su mandatario, parece contravenir este principio de manera directa, por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó que cualquier solución para Venezuela "debe ajustarse al derecho internacional", un sentimiento que fue ampliamente compartido por gobiernos latinoamericanos de diferentes signos ideológicos, desde el izquierdista Gabriel Boric en Chile hasta el conservador Gustavo Petro en Colombia.
La justificación legal de Washington y la condena global
Frente a estas acusaciones, la administración del presidente Donald Trump ha esgrimido sus propios argumentos legales para justificar la acción; el fundamento principal es una acusación de narcoterrorismo contra Maduro, presentada originalmente en 2020 y ampliada recientemente.
Al tratar a Maduro no como un jefe de Estado con inmunidad, sino como un criminal internacional, Estados Unidos intenta enmarcar la operación como la ejecución de una orden de arresto y no como un acto de guerra contra otro país.
Expertos legales citados por Wionews señalan que EE UU podría invocar doctrinas internas como la "doctrina Ker-Frisbie", que sostiene que un tribunal puede juzgar a un acusado incluso si fue capturado ilegalmente, o el "precedente Noriega", en referencia a la invasión de Panamá en 1989 para capturar a Manuel Noriega.
Además, la Casa Blanca podría buscar el "consentimiento retroactivo" de un nuevo gobierno de transición en Venezuela para transformar la captura en una "extradición cooperativa". No obstante, estas justificaciones son rechazadas de plano por la mayoría de la comunidad internacional.
Según informan agencias como Xinhua, China aún no se ha pronunciado sobre la captura de Maduro, pero su Ministerio de Exteriores y la embajada del gigante asiático en Caracas sí que han recomendado evitar viajes a Venezuela ante el “significativo aumento de los riesgos de seguridad tras los ataques militares lanzados por Estados Unidos".