Sainz y una apuesta con sentido
"Si me lo dicen cuando firmé... hubiese firmado mucho antes". Ese mensaje, escuchado por MARCA en los Grandes Premios, lo firma un Carlos Sainz que nunca ocultó el reto al que se enfrentaba cuando salió de Ferrari -esa es otra historia- rumbo a Williams. En la mesa tuvo ofrecimientos de Audi o Alpine -los que salieron a la luz-, pero decidió ir a Grove. Llegó vestido de blanco impoluto, casi de incógnito. Y su primer curso se cerró con dos podios (más el sprint de Texas) para un equipo que no los veía llegar desde esa carrera rara de Spa bajo el diluvio con George Russell. La apuesta empieza a cobrar sentido y en 2026 es donde todo puede ser real.