El nombramiento de Elma Saiz inquieta en el PSOE por sus vínculos con Santos Cerdán
El nombramiento de Elma Saiz como nueva portavoz está generando dudas en el partido. La decisión de Pedro Sánchez de elegir a una mujer es plenamente compartida, pero hay cargos y diputados inquietos por la cercanía de la ministra de Seguridad Social y Migraciones al Partido Socialista Navarro, en el que se crio Santos Cerdán, según explican a Confidencial Digital fuentes socialistas.
El año del 'caso Koldo'
El que fuera mano derecha de Sánchez hasta mayo, hasta que la UCO lo situó como presunto cabecilla del 'caso Koldo', fue el hombre fuerte de María Chivite, presidenta de Navarra, durante años y secretario de organización también en el PSOE de Navarra. Saiz fue consejera de Hacienda y portavoz del Ejecutivo regional desde 2019 hasta 2023, cuando Sánchez la catapultó al Consejo de Ministros.
En el PSOE nadie duda de que Elma Saiz tiene un perfil impecable, sin una sola sombra y completamente alejada de Cerdán y de la responsabilidad política de Chivite, quien sí delegó en él funciones de peso. Pero aseguran que cualquier cercanía al actual PSOE navarro, es un ejercicio peligroso que Sánchez podría haberse evitado. Más aún con el juicio por el 'caso Koldo' en primavera.
La opción más señalada es Diana Morant. La líder del PSOE valenciano tiene en mente recuperar en 2027 un gobierno clave para el partido tras la DANA. Los sondeos no son muy halagüeños, y por eso hay quienes consideran que la portavocía del Ejecutivo podría haberla catapultado. Una decisión que coincidiría con la idea de Sánchez de dar más peso a quienes también son candidatos autonómicos.
Los motivos para no elegir a Morant
Sin embargo, el análisis al otro lado del tablero es distinto. Sánchez ha constatado que esta estrategia no está terminando de dar resultado. Las encuestas no favorecen a los socialistas en ningún territorio con un ministro de candidato, y advierten la portavocía como una trituradora de imagen. Más aún, en un año que se antoja muy difícil por el juicio al 'caso Koldo', elecciones donde las perspectivas son malas y un bloqueo parlamentario difícil de superar.
Por eso, preservar a Morant ha terminado decantando la balanza. La líder del PSPV habría tenido que abandonar el Ejecutivo en un año, forzando otro cambio más en la portavocía. Y en Moncloa no gustaba prolongar más movimientos en el Consejo de Ministros, ni otorgar una tarea con una fecha de caducidad tan próxima.