El notariado y la digitalización, ¿para dónde vamos?
El notariado mexicano se subió a la carretera de la digitalización. Esto es de la mayor trascendencia, ya que los tiempos actuales, las nuevas generaciones y eventos como la pandemia, nos han demostrado que los tiempos cambian y las instituciones como el notariado, no pueden ser ajeno a ello. Desgraciadamente, existen voces mal informadas y que mal informan, unas de manera inconsciente y otras de forma deliberada.
No es concebible escuchar afirmaciones como si no lo voy a usar ¿para qué lo quiero?; o, es un gasto caro, cuando en realidad es una inversión en todos los aspectos, tanto porque lo que se erogue, que será recuperado, siendo pagando conforme se utilice, como por el hecho de que todo lo que implique modernizarse, requiere recursos económicos y materiales.
Es la hora del notariado que requiere de una cirugía mayor, no de unos primeros auxilios. Es momento de asumir los retos que la realidad nos exige y la historia calificará en su justa medida. Los cambios deben ser paulatinos y con pasos seguros. Un buen ejemplo es la seguridad de la identidad de las personas, el ambiente digital es mucho más seguro que el ambiente ordinario, suplantar a una persona en un acto de sustento solamente papel, representa un menor reto que la identificación por medios digitales y más con el refuerzo del uso de los biométricos.
La actuación digital empieza con una plataforma, a la cual se le pueden ir sumando aplicativos como: cotejos, protocolo de actuación digital, conectividad con autoridades para avisos, proceso de información y un sin número de usos, que tiene como límite el horizonte que queramos ver. Respecto del protocolo de actuación digital notarial (ADN), en países como España, se inició con los actos societarios, cancelaciones de hipoteca y han ido avanzando paulatinamente de forma segura, ninguna obra se construyó en un día.
La actuación digital notarial (ADN), como se denomina en el Colegio Nacional del Notariado Mexicano, y su implementación, implica varios retos a saber, como son: la capacitación, una reforma legislativa y recursos materiales y humanos.
Es fundamental socializar el cambio que implica la ADN, explicar cómo funciona y los cambios que implica. Evidentemente, al ser materia local la función notarial, se deben adecuar las leyes de las 32 entidades de la República Mexicana, siendo el caso que cuatro de ellas, como son Ciudad de México, Jalisco, Yucatán y Nayarit, ya tienen disposiciones al respecto, que se podrán armonizar conforme se vea su funcionamiento.
Necesariamente hay que atender el tema económico, si buscamos que cada una de las 32 entidades desarrolle una plataforma, resulta imposible, sea porque el costo que conlleva, aclarando que la mayoría de los colegios de notarios de los Estados no cuentan con los recursos necesarios, como resulta recomendable tener una plataforma uniforme para alrededor de 4,500 notarias y notarios en el país, que será compatible y amigable para todos. Es una gran oportunidad para acortar distancias entre los colegios, en lugar de acrecentar la brecha, si fuera el caso de que cada uno tenga que desarrollar su plataforma y no cuente con recursos ni asesoría.
Debemos encaminar nuestros esfuerzos en lograr una ADN que funcione de forma segura. No podemos tener miedo al cambio y mucho menos ser ignorantes que mal informen. Debemos de capacitarnos y de socializarlo con las autoridades, con los poderes ejecutivo y legislativo de las entidades, siendo responsabilidad de cada notariado promover la reforma legislativa, contando con el apoyo del CNNM, sin que se pueda pensar en una invasión de facultades por parte del Colegio. Obviamente, para que las iniciativas caminen, requieren una plataforma que funcione como punto de partida, por lo que nos ocupamos de ello.
Es importante resaltar, que hoy en día no existe un protocolo digital en operación, por lo que no es posible otorgar actos digitales. Cuando se habla del otorgamiento de actos digitales, podemos estar en presencia de que los requisitos o tramitología previa se puedan generar de forma digital, pero el otorgamiento del acto es en el protocolo ordinario del notario o, si nos encontramos que se llevan al cabo actuaciones por medio de una plataforma digital, en que el notario constata por medio de una computadora lo que sucede, resulta en el mejor de los casos en una fe de hechos o en la realización de un hecho jurídico ilícito civil.
Si deseamos actuaciones digitales, éstas se deberán realizar en un protocolo digital que este regulado en ley. No hay que confundir el elemento de existencia consentimiento por medios digitales, con el elemento de validez forma, consistente en una escritura pública digital, por lo que hay que regular la formalidad de la escritura digital.
El protocolo es propiedad del Estado y las notarias y los notarios lo entregamos a las autoridades de acuerdo con la legislación de cada Entidad, en el ambiente digital es igual, se entregarán las claves de acceso o se transferirá la información a las autoridades de acuerdo a lo que se establezca en la Ley, no cambia nada, afirmar lo contrario es de manifiesta ignorancia.
El notariado mexicano es un referente internacional, teniendo como punto de partida al notariado de la Ciudad de México. No es posible que notariados del continente africano o del resto del continente americano, tengan una plataforma de actuación digital notarial y México no, hay que asumir la responsabilidad que el momento histórico nos exige.
Estamos conscientes de lo que requiere, hagamos lo que nos corresponde.