Centros de desintoxicación: ¿cómo ayudan?
Los distintos tipos de adicción, como la adicción al juego, a la tecnología, al alcohol o a las drogas, son en definitiva una enfermedad que tiene un alto grado de complejidad y que envuelve a la persona que la padece en un ciclo de autodestrucción. Con mucha frecuencia, la intención de superar un problema de semejante envergadura no es suficiente, ya que llega un punto en el que el cuerpo y la mente se han vuelto dependientes.
En este momento se debe recurrir a un centro de desintoxicación. Este será el primer paso (el más importante, sin duda) para comenzar una nueva vida en la que poder sanar, para así construir la base de un futuro pleno, libre y lleno de posibilidades.
Un crucial primer paso
La seguridad y la contención que el centro de desintoxicación aporta en esta fase inicial es crucial para llegar al objetivo final. Los tratamientos variarán en función del tipo de adicción:
Adicciones a sustancias
En este caso, el síndrome de abstinencia puede hacer que la desintoxicación sea peligrosa y dolorosa, por lo que deben tener unas precauciones especiales.
- Supervisión médica en el centro durante las 24 horas del día.
- Administración de medicamentos por parte de los profesionales sanitarios con el objetivo de aliviar los síntomas y gestionar las complicaciones que puedan surgir.
- Compleción de esta fase con seguridad absoluta y control pleno.
Adicciones comportamentales
Para esta clase de adicciones, como pueden ser el juego, las compras o las redes sociales, el centro se encarga de proporcionar un entorno libre de los estímulos que puedan desencadenar esta conducta adictiva.
De esta forma, el aislamiento terapéutico permite a la persona encontrar la estabilidad física y mental necesarias para empezar a enfrentar esa adicción fuera del estrés de la vida diaria. Este ambiente es vital para poder hacer el trabajo posterior a la desintoxicación.
Tras la fase de desintoxicación
Después de la fase inicial de desintoxicación comienza el verdadero trabajo a nivel mental y emocional. Al fin y al cabo, un centro profesional aborda la adicción ahondando en la raíz del problema, no solo centrándose en los síntomas:
- La terapia individual es muy frecuente, ya que explora las causas que han podido desencadenar la adicción, como traumas u otros problemas de salud mental.
- La terapia cognitivo-conductual es una de las terapias más utilizadas por los terapeutas especializados en adicciones. Esta es de gran ayuda a la hora de identificar y modificar los comportamientos y pensamientos que han originado esa adicción.
- La terapia en grupo también es habitual, estableciendo una valiosísima red de apoyo. Compartir tu problema con personas que están pasando por la misma situación que tú crea un sentido de pertenencia a una comunidad que alivia los sentimientos de aislamiento y vergüenza que surgen frecuentemente.
- La terapia familiar también es importante, ya que es un tema que también afecta al entorno más cercano del paciente. Además, contribuye a mejorar la comunicación y a sanar relaciones.
La hora de comenzar una nueva vida
Cuando se llegue a esta última fase, será el momento de terminar de proporcionar las herramientas que permitan enfrentarse a los nuevos desafíos que presente su nueva vida sin adicciones. Por ejemplo:
- Talleres y sesiones prácticas para la regulación emocional: manejo del estrés, comunicación efectiva y desarrollo de hábitos saludables, como el ejercicio, la nutrición y la meditación.
- Conocimientos necesarios para identificar las señales de alarma que podrían provocar una recaída potencial. Para ello, se desarrolla un plan de prevención personalizado.
Como has visto, un centro de desintoxicación no solo se encarga de curar una adicción, sino que ahonda en las razones por las que esta se haya producido, proporcionando las herramientas necesarias para una nueva vida. Pocas inversiones merecen tanto la pena.