Quebrada El Way, el paso de la Caravana de la Muerte por Antofagasta: “El desierto tiene memoria”
El Consejo de Monumentos Nacionales aprobó la declaratoria de la Quebrada El Way como Monumento Histórico. La decisión, adoptada por unanimidad, reconoce la significación histórica y patrimonial de este sitio que está ubicado al sur de Antofagasta. ¿Por qué? En octubre de 1973, en uno de los episodios más brutales de la dictadura militar, la Caravana de la Muerte ejecutó a 14 prisioneros políticos.
Durante la sesión del CMN, a inicios de este mes, la jornada estuvo marcada por la voz de los familiares, quienes han luchado por décadas para resguardar este espacio. Desde la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y Detenidos Desaparecidos de Antofagasta, afirmaron que “este es un acto de justicia y reparación, también pensando en nuestro futuro” y advirtieron que el hallazgo del lugar marcó un punto de inflexión.
“A pesar de los largos años transcurridos desde el asesinato de nuestros familiares en el paso de la Caravana de la Muerte, no conocíamos con certeza la ubicación exacta de la Quebrada El Way, el lugar donde se cometió tan atroz crimen. Fue recién el año pasado, gracias a la valiosa colaboración de la científica Cristina Dorador —a quien expresamos nuestro más profundo agradecimiento— que logramos llegar al sitio preciso”, enfatizó Mónica Díaz García, presidenta de la Agrupación.
Luego de la resolución, Díaz reflexionó sobre la importancia de la memoria. “Que permita transmitir a las nuevas generaciones que hechos de esta magnitud jamás deben repetirse. Que este lugar donde se oscureció la vida de nuestros familiares sea un faro de dignidad, donde el silencio del desierto abrace para siempre la voz de nuestros familiares” agregó.
Y también se refirió a la preservación del espacio: “Hoy se encuentra en riesgo por la actividad minera de la zona y la acumulación de basura que amenazan con borrar las marcas de nuestra historia”.
“Era una responsabilidad”
En la madrugada del 19 de octubre de 1973 en Antofagasta fueron secuestrados desde la cárcel pública-ubicada en ese entonces en el centro de la ciudad-catorce detenidos que se encontraban en procesos judiciales. Se les trasladó al lugar conocido como “Quebrada El Way” donde fueron fusilados. La comitiva militar conocida como “Caravana de la Muerte”, encabezada por el general Sergio Arellano Stark, estuvo durante dos días por la región. Dejó a su paso un total de 40 personas ejecutadas en las ciudades de Antofagasta y Calama.
Se describe que la Quebrada El Way “es un lugar doloroso, pero también profundamente singular: fue el único sitio donde los cuerpos fueron entregados a sus familias”. Luego de décadas de acciones relacionadas con la justicia y memoria de lo sucedido en el sector, en mayo de 2024, la Agrupación ingresa la solicitud de declaratoria como monumento histórico.
En entrevista con Diario y Radio Universidad de Chile, la científica Cristina Dorador recordó el encuentro “casual” que se concretó en Santiago con las dirigentas de la agrupación.
“Dentro de nuestras conversaciones , les pregunté un día si es que ellas sabían exactamente donde habían sido ejecutados sus familiares, me sorprendió muchísimo su respuesta: no sabían. Está solo en la entrada de la carretera, un monolito que recuerda el paso de la Caravana de la Muerte por Antofagasta con las 14 personas asesinadas, sin embargo, ellas no sabían el lugar preciso donde ocurrieron los hechos” relató Dorador.
Reflexionando sobre el tema , la investigadora describió algunas materias que llamaron su atención como la falta de conocimiento en técnicas identificación y los protocolos disponibles del Servicio Médico Legal (SML). De hecho, en abril de 2023, convocan al Seminario Microbiomas y Derechos Humanos en la Universidad de Antofagasta y que se inspiraba en el caso de Pablo Neruda.
“Me llamó la atención como se relacionan los microorganismos con estos casos” y “sentí que era una responsabilidad” agrega Cristina Dorador cuando explica este trabajo de colaboración con los familiares de las víctimas.
Para encontrar el lugar exacto, la ecóloga microbiana y doctora en Ciencias Naturales explicó que hicieron no solo una búsqueda satelital, marcando los puntos con GPS , sino que también realizaron un contraste con las siluetas de los cerros “porque en los informes judiciales aparecen fotografías donde los culpables indican que aquí estaban las personas de pie donde les dispararon” y “logramos hacer ese tipo de superposiciones de imágenes”.
“Trabajamos en el Desierto de Atacama haciendo distintas investigaciones, por tanto, conocemos el área y nos gusta mirar el suelo y ver cosas pequeñitas por lo que tampoco fue tan complejo” describió y confirmó que encuentran al menos dos casquillos de bala. “Después comparándolos con esos asesinatos y otros de la Caravana de la Muerte, coincidían . O sea, ese lugar todavía guarda objetos e historia respecto de lo que ocurrió hace 52 años” destaca.
Cristina Dorador
Esta etapa de investigación deja diversas lecciones. “Todavía hay rastros, el desierto todo lo conserva, falta hacer una búsqueda más exhaustiva y para eso son muy importantes las técnicas de ADN ambiental. Tomar el ADN del suelo, obtenerlo, secuenciarlo y comparar con otras bases de datos. Actualmente existen las tecnologías para hacer este tipo de aproximaciones” comenta Dorador. Reconoce que es complejo debido al paso de los años y lo expuesto al ambiente durante décadas. “Puede estar degradado, pero es posible. Si es que hubo personas ahí, por ejemplo. El desierto tiene memoria, queda algún legado biológico que todavía se podría rescatar” confirma.
Cristina Dorador también apuntó a un compromiso mayor desde la ciencia considerando toda la tecnología y el conocimiento que existe actualmente. “Se hace muy necesario que se concreten instancias de comunicación y colaboración para poder ir llenando estos vacíos en las investigaciones judiciales. Para generar estas certezas que son tan importantes para dar algo de reparación a los familiares y algo de paz” concluye la investigadora luego de sus experiencias en estos casos y su mirada sobre el rol de las mujeres en la memoria.
Coordinación interministerial
La sesión del pasado 3 de septiembre fue presidida por Graciela López Sheers, subsecretaria (S) del Patrimonio Cultural, en su calidad de presidenta del CMN. Participaron de manera presencial Nélida Pozo Kudo, directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y vicepresidenta ejecutiva del CMN; Juan Guillermo Prado Ocaranza de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía; Oscar Toro Bardeci de la Sociedad Chilena de Arqueología; Pricilla Barahona Albornoz, directora del Museo Histórico Nacional; Fernando Pérez Oyarzún, experto en conservación y restauración; y Cecilia García-Huidobro Moroder del Instituto de Conmemoración Histórica.
De manera telemática participaron los consejeros y consejeras Jorge Paredes Bórquez (Ministerio de Defensa Nacional), Sonia Neyra Rojas (asociaciones de barrios y zonas patrimoniales), Sofía Valenzuela Delpiano (Ministerio de Vivienda y Urbanismo), Carlos Carrasco González (Colegio de Arqueólogas y Arqueólogos de Chile), Claudio Loader Garrido (Servicio Nacional de Turismo), Patricia Huenuqueo Canales (Directora del Archivo Nacional), Loreto Wahr Rivas (Dirección Nacional de Arquitectura del MOP), Verónica Serrano Madrid (Ministerio del Interior), y Varinia Brodsky Zimmermann (directora del Museo Nacional de Bellas Artes).
Nélida Pozo Kudo, directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural y vicepresidenta del CMN, destacó el sentido de justicia que acompaña esta resolución: “El sector de Quebrada El Way es un enclave remoto en el paisaje desértico, condición que permitió su utilización para el traslado y ejecución de personas durante la dictadura cívico-militar, y que mantiene su integridad y sigue como evidencia material de estos terribles hechos. Por las familias, por su tenacidad y por el resguardo de la memoria histórica y la transmisión a las nuevas generaciones, es de toda justicia acoger esta declaratoria”.
Y asegura: “Es parte del deber del Estado reconocer, proteger y resignificar estos lugares como espacios de memoria activa, de encuentro ciudadano y de transmisión de valores democráticos”.
La sesión contó también con la participación de Daniela Quintanilla Mateff, subsecretaria de Derechos Humanos, quien subrayó la importancia de la coordinación interministerial para resguardar el sitio. Desde su cartera se alcanzó un acuerdo con Minera Escondida que permitió detener y retirar las faenas en la zona inmediata, junto con asegurar el compromiso de no intervenir el polígono.
En paralelo, el Ministerio de Bienes Nacionales y el Ministerio de Defensa trabajan en la desafectación del terreno para su restitución al fisco y posterior entrega a la agrupación de familiares, mientras que el Gobierno Regional comprometió recursos para señalizar y demarcar el lugar. A su vez, la Subsecretaría del Patrimonio Cultural solicitó a Defensa labores de rastreo y despeje de municiones, debido al uso militar histórico de la zona.
FOTO PORTADA: https://www.monumentos.gob.cl/