Dólar debilitado: Las tres banderas rojas que preocupan a la FED
Si el dólar fuera un paciente, su pronóstico sería "reservado". Aunque sigue siendo la moneda más importante a nivel comercial, la pérdida de valor frente a otras divisas ya ha llevado a algunos de los principales bancos a sentenciar "el fin de la hegemonía" de la moneda norteamericana.
Mientras tanto, la Reserva Federal (FED) se enfrenta a tres grandes señales de advertencia que podrían redefinir el papel global del dólar.
Desdolarización en países en desarrollo
Durante décadas, el dólar fue sinónimo de estabilidad y por eso hacerse de dólares era el objetivo de casi todas las naciones en desarrollo.
Sin embargo, va creciendo el número de países que optan por reducir su dependencia de la divisa estadounidense. Irán, por ejemplo, prohibió el uso del dólar en sus transacciones internacionales desde 2015, optando por alternativas como el euro, el yuan o el rublo.
Lo mismo ocurre en Corea del Norte, donde el uso del won es obligatorio, como parte de un férreo control interno, mientras que en Myanmar, las sanciones económicas han obligado al país a restringir el uso del dólar y buscar monedas sustitutivas.
Bangladesh, por su parte, ha comenzado a comerciar con China usando yuanes, en un claro gesto hacia la diversificación de sus reservas.
Aunque se trate de países con un peso limitado en el contexto internacional, el fenómeno de la desdolarización es una tendencia creciente y basta con descargar mt5 para ver que el dólar no atraviesa sus mejores días. Uno de los motivos podría ser este.
Debilitamiento institucional y pérdida de confianza
La segunda bandera roja que observa la FED tiene que ver con el clima político, como los aranceles unilaterales, los choques con organismos multilaterales como el FMI y la OMC y otras decisiones similares han debilitado la percepción de liderazgo responsable.
A lo anterior se suma un déficit fiscal en aumento, alimentado por recortes de impuestos, gasto militar y subsidios internos, que dispara la deuda pública. Este contexto genera temores sobre la sostenibilidad financiera a largo plazo.
Analistas de renombre como François Villeroy (del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo) aseguran que la confianza en el dólar como moneda de reserva se encuentra "socavada", mientras que bancos como Goldman Sachs, MUFG o Citi ya han revisado a la baja su proyección para el billete verde.
Más allá de los pronósticos, el índice DXY, aquel que mide el valor del USD frente a una canasta de monedas, es un indicador claro y mostró una caída de alrededor del 8% desde enero (marcando mínimos de seis meses), lo cual es representativo del mal momento que vive la moneda.
Musk le dio la "extrema unción" al dólar
Como si esta moneda no estuviera recibiendo suficientes golpes desde afuera, también tiene sus desafíos internos. Esta vez la amenaza proviene concretamente de una figura tan influyente como polémica, el empresario Elon Musk.
El fundador de Tesla y SpaceX acaba de lanzar su propio movimiento político, "America Party", que se propone competir en las elecciones legislativas de 2026 y que tiene en su programa una ruptura directa con el dólar fiat.
En palabras del propio Musk, el dinero fiduciario está "muerto" y el futuro pasa por las criptomonedas, haciendo un respaldo abierto al bitcoin (BTC).
Aunque su propuesta aún carece de detalles técnicos, su impacto simbólico es potente, dado que Tesla y SpaceX ya poseen casi 20.000 BTC, equivalentes a más de 2.000 millones de dólares.
El partido recién creado propone usar criptomonedas como una herramienta de reforma fiscal y aunque desde la Casa Blanca, el equipo de Trump ha minimizado la amenaza, el historial de Musk en influir en debates públicos y tecnológicos hace que esta señal no pueda ser descartada por la FED.
El riesgo de que el dólar pierda confianza internacional y a la vez legitimidad interna entre ciertos sectores del electorado estadounidense, marcaría un punto de inflexión histórico.
La libra esterlina y el euro, los beneficiados
No todo son malas noticias en los mercados internacionales, dado que otras monedas han comenzado a posicionarse como alternativas viables. El euro, en particular, ha experimentado una fuerte apreciación. A principios de julio de 2025, la divisa europea rozó los 1,17 dólares, su nivel más alto en tres años.
Goldman Sachs, ya había previsto en abril que el valor podría escalar hasta 1,20 hacia finales de año, mientras que UBS y Citi proyectan una senda ascendente sostenida gracias a la mayor estabilidad institucional del BCE, una inflación contenida y un mercado laboral fuerte.
Por su parte, la libra esterlina también se ha beneficiado del repliegue del dólar. Con el Reino Unido fuera del euro pero bien posicionado en términos financieros, algunos inversores han retomado posiciones en libras.
Suiza también se ha visto beneficiada por la inestabilidad política, con un número creciente de millonarios estadounidenses escapando de la inestabilidad política y buscando abrir cuentas en bancos suizos, según un reporte elaborado por CNBC en abril.