Las obras del túnel bajo la Plaza Mayor mantendrán la ocupación en superficie todo el mes de agosto
A principio de junio una revisión rutinaria detectó graves filtraciones en el forjado del túnel de la calle Toledo que pasa por debajo de la Plaza Mayor. Estas goteras estaban provocando la corrosión de la estructura, afectando a las vigas y provocado fisuras. Por lo que, dos días después, comenzaron unos trabajos de urgencia para frenar la degradación y asegurar la estructura. Ahora, estas obras simultáneas en superficie y en el subterráneo están cruzando el ecuador de su calendario y llegarán a su fin el 1 de septiembre, según informan desde el área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid.
En la propia plaza se están ocupando 400 m2 del sector suroeste. En ese espacio se han retirado los adoquines, se está demoliendo la losa existente y se sustituirán las placas alveolares -losas de hormigón que permiten repartir la carga y el peso- afectadas por las filtraciones de agua. Posteriormente, se instalará una nueva losa con una capa impermeable sobre la que se recolocarán los adoquines originales. Mientras, en el túnel prevé la instalación de una cimbra – estructura que sirve para sostener provisionalmente el peso de un arco o bóveda-, el tratamiento de las vigas metálicas y la reparación del forjado.
También en el propio túnel se aprovecharán los trabajos para colocar una una nueva capa de aglomerado asfáltico en las rampas. El tráfico por el subterráneo seguirá completamente cortado al tráfico, aunque se mantienen operativos los accesos a los aparcamientos subterráneos, a los que se puede entrar desde la calle de Atocha y salir por la calle de Felipe III. Como alternativa a la circulación mientras dure la interrupción total del túnel, los vehículos pueden circular por las calles de Segovia y Sacramento, propone dichas fuentes de Obras.
Devolver la «seguridad» al túnel y a la plaza
Este túnel conecta a lo largo de 600 metros bajo tierra las calles de Toledo y Atocha con la de San Felipe Neri. Desde el propio subterráneo, la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, detalla que «en unas inspecciones de conservación y mantenimiento» se encontró la estructura «bastante deteriorada». «Teníamos unas filtraciones que estaban corriendo el hormigón y hemos tenido que actuar de forma inmediata para para producir la reparación», explica. Por tanto, estas obras buscan devolver «totalmente la seguridad» al túnel y también a la Plaza «para disfrute de todos», continúa García Romero.
Respecto al funcionamiento de estas inspecciones rutinarias de los túneles de Madrid, la delegada expone que son revisiones que realizan «en los 40 túneles de la ciudad de Madrid» para mantenerlos «en las mejores condiciones de conservación». Los túneles urbanos de Madrid son gestionados en su totalidad las 24 horas de los 365 días del año desde el centro de control de Azca. En total, suman 40 infraestructuras con más de 40 kilómetros de longitud por los que circulan al día más de un millón de vehículos, según estimaciones del área municipal.