¿Por qué las orcas ofrecen comida a los humanos como si fueran de su manada? Estudio científico ofrece nuevos hallazgos
La investigación dirigida por Jared Tower, "Testing the Waters: Attempts by Wild Killer Whales (Orcinus orca) to Provision People (Homo sapiens)", ha documentado 34 internaciones a lo largo de 20 años en diferentes partes del mar (Atlántico, Pacífico, Ártico y Antártico, Noruega, Patagonia, California y Nueva Zelanda). En estas interacciones, las orcas jóvenes y adultas, de ambos sexos, se acercaron a los humanos y les ofrecieron presas u otros objetos de la naturaleza, acto que ha desconcertado a la comunidad científica.
De los 34 encuentros recopilados por la investigación, en 11 las personas estaban en el agua, en 21 a bordo de embarcaciones y en dos ocasiones las orcas se acercaron a la orilla, dejando un 'regalo' para las personas. Para el estudio se excluyeron los casos en los que las orcas no entregaban el objeto cerca del humano o a más de una longitud corporal de distancia, buscando una interacción clara y sin ambigüedades. Para los autores del estudio, los resultados abren la posibilidad de una evolución cognitiva en los cetáceos, comparable a la de los grandes primates.
Científicos sugieren que las orcas ofrecen comida a los humanos como acto de altruismo inter-especies
Según Towers, es común que las orcas ofrezcan alimentos entre los miembros de su especie, pero, según su análisis, también podrían ser capaces de realizar actos de altruismo generalizado, es decir, acciones amables dirigidas a individuos fuera de su grupo. Por lo que los científicos sugieren que este podría representar unos de los primeros registros científicos de un depredador salvaje utilizando objetos para interactuar intencionalmente con humanos, sin esperar una recompensa inmediata.
En el registro científico, las orcas entregaron una diversa variedad de animales, como peces, aves e incluso mamíferos. Además, se quedaron cerca para observar con paciencia la respuesta del humano. Esta actitud, según Towers, sugiere que no se trata de simples accidentes o juegos.
De acuerdo a Robert Fagen, citado por National Geographic, en varios casos, las orcas mostraron un comportamiento que podría considerarse un juego social. Soltaban la presa, a veces la recuperaban y repetían el gesto, como un ensayo de diálogo. Su reacción variaba según la respuesta humana: si aceptaban el objeto, mostraban excitación; si lo ignoraban, se retiraban o lo ofrecían nuevamente.