Ministra Toro por nueva Ley de Adopción: “No va a importar el estado civil de las personas para adoptar”
En entrevista con el programa Educación en el Aire de Radio Universidad de Chile, la ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, explicó los principales cambios que entran en vigencia con la nueva Ley de Adopción de Chile.
Consultada respecto a la importancia de modernizar el sistema, Toro sostuvo que por lo menos desde hace 12 años se había identificado la necesidad de actualizar la legislación. “La ley vigente era del año 99, cuando teníamos una perspectiva completamente distinta de la adopción, de la protección de niñas y niños”, señaló.
“Contábamos con un sistema de adopción que, desde el punto de vista del enfoque y los principios que lo guían, estaba absolutamente desactualizado, y más que poner al niño o niña en el centro, ponía una mirada y una evaluación en los padres, en las habilidades parentales. Pero más que mirar qué es lo que necesita ese niño o niña, tenía esta mirada de sospecha sobre los padres“, añadió.
Por otro lado, indicó que “hay toda una dimensión y necesidad de mejorar y modernizar los procesos porque estamos hablando de plazos muy largos. O sea, hay una dimensión que tiene que ver con reconocimientos de derechos, pero hay otra que se relaciona con los cambios procesales. Porque hoy, un niño, desde que es separado de su familia hasta que eventualmente es dado en adopción, pasa un promedio de cuatro años, y puede ser incluso el doble. Entonces, hay, por razones que uno podría definir como procesales o burocráticas, un retraso que finalmente es una negligencia y vulneración de esos derechos de niñas y niños“.
Respecto a las modificaciones que en este ámbito realiza la ley, afirmó que “tienen que ver con generar un nuevo procedimiento judicial. Actualmente, las y los niños pasan por al menos tres juicios, que pueden ser cuatro o cinco, a veces en tribunales distintos y con resoluciones contradictorias. Ahora se van a unificar los juicios de protección con los de adoptabilidad y, ahí, la idea es que busquemos que en un mismo proceso no haya paralelismo y que se ponga la trayectoria del niño en el centro”.
Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro.
“Lo primero siempre va a ser intentar esta revinculación familiar porque el derecho a vivir en familia, la prioridad de la familia de origen, debiese ser siempre lo que tenemos por delante. Entonces, si un niño o niña es separado de su núcleo, con la nueva ley se tiene que iniciar obligatoriamente este proceso de revinculación y fortalecimiento familiar, algo que no pasaba”, relevó.
En ese sentido, destacó la disminución en el tiempo para resolver la adopción que se contempla en 12 meses y seis de prórroga: “También le vamos a poner un plazo acotado, en el sentido de que estos procesos no se pueden eternizar. No puede ser que un niño pase años sin saber si va a ser dado en adopción o si va a poder volver a su familia de origen, pasando de una residencia a una familia de acogida”.
“La idea es poner nuestro mayor esfuerzo en que esa revinculación familiar se produzca, pero que, si no se produce, se tome una decisión. Por eso, en este plazo máximo de 12 meses, el tribunal va a tener que decidir si vuelve a su familia de origen, si va al cuidado de una familia externa o si es declarado adoptable”, sumó.
Sobre la prelación al momento de adoptar, Toro declaró que actualmente la selección de adoptantes “tiene reglas bien rígidas. Primero, sólo pueden adoptar matrimonios y personas solteras, viudas o divorciadas, eso con la ley vigente. Pero siempre van a tener prioridad los matrimonios, ya sean nacionales o extranjeros, y sabemos que siempre va a ser mejor para un niño mantenerse en el país y que la adopción internacional debiese ser de última ratio“.
“Esa rigidez no nos permite poder seleccionar a la mejor familia, además de que con esta prelación rígida hoy no pueden adoptar convivientes civiles o de hecho (…). Con la nueva ley, primero, no va a importar el estado civil de esas personas para adoptar. Podrán ser personas solteras, convivientes civiles, de hecho o matrimonio. Y segundo, no va a existir esta prelación. Eso es algo que permite poner el interés superior del niño en el centro porque vamos a tener más posibilidades y a poder escoger a la mejor familia adoptiva para ese niño”, relevó.