Pésimas noticias para Trump: USCIS reafirma que inmigrantes de estos países no pueden ser deportados de EEUU por este motivo
Donald Trump sigue promoviendo políticas para acelerar las deportaciones masivas en Estados Unidos. Pero una decisión clave del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) renueva la esperanza de las personas que cuentan con Estatus de Protección Temporal (TPS).
USCIS ha confirmado que inmigrantes de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Venezuela seguirán protegidas por el TPS durante 2025. Esto significa que no pueden ser deportadas mientras el programa esté vigente.
USCIS reafirma que Donald Trump no puede deportar a inmigrantes con TPS
Aunque Donald Trump ha intentado limitar el alcance del Estatus de Protección Temporal (TPS), el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ha reafirmado que el programa sigue vigente para miles de inmigrantes. Las fechas de extensión para ciudadanos de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Venezuela ya fueron confirmadas:
- El Salvador: TPS extendido hasta el 9 de septiembre de 2026
- Honduras: TPS extendido hasta el 5 de julio de 2025
- Nicaragua: TPS extendido hasta el 5 de julio de 2025
- Venezuela: TPS extendido hasta el 2 de octubre de 2026
Las prórrogas del TPS se han convertido en una barrera directa frente a las políticas de deportación que Donald Trump intenta aplicar en Estados Unidos.
TPS frena las deportaciones masivas de Donald Trump
El Estatus de Protección Temporal (TPS) brinda derechos fundamentales a las personas que no pueden regresar a sus países de origen por razones humanitarias. Este programa frena las deportaciones masivas impulsadas por Donald Trump por los siguientes motivos:
- Prohíbe arrestos y expulsiones por la condición migratoria
- Garantiza el derecho al trabajo y a la permanencia legal
- Excluye a los beneficiarios de las redadas masivas promovidas por el gobierno
Aunque no ofrece residencia permanente ni ciudadanía americana, el TPS brinda protección a inmigrantes indocumentados frente a las deportaciones masivas. Esta medida actúa como un contrapeso legal ante las políticas más duras impulsadas desde la Casa Blanca.