Opel ha tenido que devanarse los sesos para encontrar denominaciones que potenciaran el atractivo de sus automóviles y lograran su posicionamiento comercial
Como marca, decidió hace más de cien años distinguir a sus modelos en el mercado por nombres concretos y no por combinaciones de letras y números, sin embargo, el primer Opel en conocerse con un nombre no fue bautizado por la dirección de la firma, sino por el ingenio popular: el Opel 4 PS de 1921 fue conocido en toda Alemania como “Laubfrosch” (rana verde) por su tamaño compacto y el color verde que utilizaba la marca en la época.