La mesa de diálogo está coja
Y no parece que pueda calzarse de momento porque Sánchez no quiere ni oír hablar de ella. Sumar son los únicos que en Cataluña siguen con el tole tole de aquel espejismo que sirvió solo para los bienquedas del PSC y de ERC. Pero ná siquiera. A Sánchez todo lo que huela a recordar sus indultos y sus pactos con ERC lo pone más histérico que Drácula metido en una piscina de all i oli. Curiosamente, el tema catalán no está apareciendo por ningún sitio estas semanas. Ni el vasco, por descontado. Los pecadillos del Figura monclovita con los separatismos variopintos han sido sepultados p ...