Liberar el emprendimiento, relanzar el crecimiento
Para una amplia mayoría, ha sido un infierno. Incluso los menos críticos sostienen que han pasado cinco años en el purgatorio por culpa de un Gobierno hostil a la actividad empresarial, que considera al empresario un explotador y a la empresa un ente digno de toda sospecha al que freír a impuestos y ahogar con todo tipo de leyes y reglamentos. Incluso en la recta final de su mandato, cuando a Sánchez le queda cuarto de hora en el uso y abuso del poder, él y su banda siguen agrediendo a las empresas a golpe de decreto, imponiéndoles el duro peaje de una ideología enemiga de la iniciativ ...