¿Qué artículos son los más propensos a desaparecer de las habitaciones de hotel?
La aplicación de móvil para hacer fotos para documentos oficiales ‘Passport Photo Online’ compartió en su blog los resultados de una encuesta que realizaron a lo largo del mes de enero y donde le preguntaron a algo más de 1.000 personas si robaban en las habitaciones de los hoteles a los que iban, cuáles eran los productos que robaban y cuáles eran sus excusas.
La primera conclusión del estudio (y quizás la más
sorprendente) es que nada más y nada menos que el 87% de las personas
entrevistadas reconoció haberse llevado al menos un “recuerdo” de alguna
habitación de hotel. Y de todos ellos, el 26% reconoció hacerlo en todas y cada
una de sus estancias.
Otro dato curioso es la distribución por edad de estos
hurtos. Al parecer, los peores y los más canallas son los más mayores.
Concretamente, el 91% de los nacidos después de 1984 reconocen haber robado en
hoteles. Los menos, por contra, son los de la llamada Generación Z, es decir,
los que nacieron después de 1998. De acuerdo con los resultados de la encuesta
online, “solamente” el 80% de ellos ha robado alguna vez en un hotel (aunque
quizás tenga que ver con que muchos de ellos todavía no tienen el poder
adquisitivo para permitirse viajar por su cuenta).
En cuanto a los objetos robados, los productos que con más
frecuencia se hurtan son los accesorios consumibles de baño, como los geles y
los champús, que es algo que sucede en el 32% de los casos. Los siguientes
productos en la lista son los artículos de aseo y las cosas del minibar. Ahora
bien, si nos centramos en el objeto robado en particular, los más robados son
las toallas, las jaboneras y las cajas de pañuelos, que desaparecen en el 35 y
34% de los casos.
También son curiosas las excusas que suelen utilizar los
encuestados para justificar sus pillajes. La primera es “he pagado mucho por la
habitación y me lo merezco” … que no es una coartada muy sólida, pero es muy
común. La utilizaron en el 30% de los casos. Las siguientes excusas de la
lista, repetidas casi con la misma frecuencia de la anterior son “es por
razones sentimentales” y “el hotel se lo puede permitir”.
La buena noticia es que, a pesar de estas excusas poco
consistentes, el 84% de los encuestados se arrepintió después de haber robado
algo de un hotel. Tristemente, es algo absolutamente normalizado. Y aunque los
valores de los objetos robados puedan parecer insignificantes para el cliente,
no lo son para el hotel. Imagine el lector a cuánto ascienden las pérdidas que
un establecimiento debe enfrentar después de un año… si el 87% de sus huéspedes
se lleva un “recuerdo”.