¿Cuántos niños y niñas había en Mestalla?
Siempre me ha gustado el Valencia. A pesar de la rivalidad. O quizá por una rivalidad que a menudo ha producido excelentes espectáculos deportivos. También por eso estoy muy cabreado, aunque sea lo de menos. Lo de más: después de ver lo que sucedió el domingo fuera y dentro de Mestalla, el estadio del Valencia debiera ser cerrado. Por mucho tiempo. Eso como poco. Me da igual lo que digan los reglamentos. Con todo, clausurar el campo en el que se produjo uno de los episodios racistas más vergonzosos que se recuerdan en el ámbito del deporte, siendo necesario, no es lo más importante ...