La segunda vuelta de las elecciones turcas está siendo precedida por una intensificación de la campaña en suelo alemán con consecuencias institucionales. El Gobierno de Turquía ha convocado al embajador alemán en Ankara, Jürgen Schulz , para expresar su enérgica condena por la detención de dos periodistas turcos en Frankfurt. El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía describe el arresto de Ismail Erel y Cemil Albay , dos periodistas que trabajan para el diario gubernamental turco 'Sabah' en Alemania, como «un acto de hostigamiento e intimidación» contra la prensa turca. Exige además su liberación inmediata y denuncia que han sido detenidos por la «queja sin fundamento» de un miembro de la hermandad del predicador islamista Fethullah Gülen, hasta 2015 aliado del actual presidente turco Recep Tayyip Erdogan y desde entonces su más agresivo adversario. Considera culpable de las detenciones a Cevheri Güven, un periodista turco que vive exiliado en Alemania tras ser condenado a prisión en Turquía por su supuesta pertenencia a la red de Gülen. Entre otras cosas, Ankara acusa al movimiento Gülen de estar detrás del fallido intento de golpe de Estado contra el presidente Recep Tayyip Erdogan en 2016. El Ministerio de Exteriores de Turquía ha criticado a raíz de estas detenciones a Alemania por dar lecciones «al mundo entero sobre la libertad de prensa y la libertad de expresión». El procedimiento muestra ahora su «doble rasero». Noticia Relacionada estandar No Erdogan confía en que el voto en el exterior le dé la victoria en la segunda vuelta Mikel Ayestaran El presidente turco y el líder opositor Kemal Kilicdaroglu se disputarán la presidencia el próximo 28 de mayo El personal del periódico ha dicho a la agencia estatal Anadolu que los periodistas fueron arrestados después de que dos miembros del movimiento del predicador musulmán Fethullah Gülen los denunciaran. La oficina del fiscal en Darmstadt y la jefatura de policía en el sur de Hesse informan por su parte que los apartamentos privados de los dos periodistas en Mörfelden-Walldorf habían sido registrados «por sospechas de difusión peligrosa de datos personales». Durante el operativo, que tuvo lugar el miércoles por la mañana, se confiscaron medios de almacenamiento electrónico. Los dos hombres de 46 y 51 años quedaron en libertad después de que se les tomase declaración. En los círculos de seguridad alemanes la versión sugiere que 'Sabah' había publicado los nombres y direcciones de los periodistas en el exilio que criticaron al gobierno el año pasado, lo que afectaba a varios periodistas turcos residentes en Alemania y en Suecia que se sintieron amenazados. Probablemente fueron espiados por el servicio secreto turco , como sospechan los propios periodistas que viven en el extranjero, por lo que muchos de ellos se mudan con frecuencia para resultar más difíciles de encontrar. Uno de los afectados es Abdullah Bozkurt , el ex editor en jefe del periódico afiliado a Gülen, 'Today's Zaman'. Después de publicarse su ubicación, Bozkurt fue atacado en su nueva dirección en Suecia y resultó gravemente herido. 'Sabah' también había nombrado al periodista exiliado Cevheri Güven, que fue calificado en el artículo como un «terrorista» junto a los datos de su dirección en Hesse, concretamente en una portada del periódico publicada en el mes de septiembre. Güven es considerado uno de los críticos más duros de Erdogan. Los investigadores ahora esperan obtener más información a partir de la evaluación de las computadoras y teléfonos móviles que fueron confiscados en los apartamentos y en evitar nuevas publicaciones y los consiguientes ataques. Tanto partidarios como enemigos de Erdogan se esfuerzan estos días por lograr notoriedad, como el exfutbolista Mesut Özil , que acaba de publicar en las redes sociales una nueva foto suya junto al presidente turco y le ha asegurado su apoyo incondicional. En la imagen que el exfutbolista nacional publicó en Instagram y Twitter para sus más de 50 millones de seguidores, un Özil sonriente y un Erdogan de mirada severa se dan la mano y miran directamente a la cámara. «Siempre estamos con usted, señor presidente», firma el líder de la juventud turca en Alemania y que antes de la Copa del Mundo de 2018 ya causó revuelo con una foto muy criticada junto Erdogan, testigo de su boda. «Por supuesto, las dos semanas previas a la segunda vuelta electoral deben utilizarse para hacer campaña, para que Erdogan sea expulsado del cargo», defiende la oposición turca en un acto en Bochum, «es bajo el régimen del AKP donde la libertad de expresión de la población y la información de los periodistas independientes son masivamente suprimidas y hay arrestos arbitrarios de presuntos opositores de Erdogan». «La tensión está llegando a un punto en el que incluso conozco amigos, turcos aquí en Alemania, que se han dejado de hablar», confiesa el político de la CDU Serap Güler , que señala que la comunidad turca residente en Alemania que está apoyando a Erdogan es la procedente de Anatolia. El partido Los Verdes, miembro de la « coalición semáforo » en el gobierno de Berlín, ha hecho abiertamente campaña a favor de la coalición opositora de Kemal Kilicdaroglu . El actual ministro de Agricultrua alemán, Cem Özdemir, cuyos padres emigraron de Turquía a Alemania en los años 60, ha denunciado la inferioridad de condiciones en las que Kilicdaroglu ha concurrido a las urnas. Afirma no tener conocimiento de manipulación electoral alguna, pero subraya que las condiciones no han sido justas. «Equidad significa también tener acceso a los medios de comunicación, no puede haber duda de eso, pero el resultado de la primera vuelta sí refleja en estado de ánimo, no puedes engañarte a ti mismo en eso», reconoce. Votos exponenciales De los 3,4 millones de turcos con derecho a voto desde el exterior, 1,5 millones residen en Alemania, con dos importantes focos en Berlín y en Renania del Norte-Westfalia. A fecha de 31 de diciembre de 2022, en Berlín vivían oficialmente 110.400 personas con nacionalidad turca, pero esa cifra se dobla si se contabiliza la doble nacionalidad, legalmente posible desde 2024, y hasta por diez si se contabilizasen los berlineses alemanes cuya familia procede de Turquía y que mantienen allí su residencia fiscal, bastante más acogedora. Esto hace de Berlín la tercera ciudad turca por población, después de Estambul y Ankara o incluso la segunda si se tienen en cuenta las residencias cruzadas.