La fornarina y otras bellas del cuplé, la importante biografía de Teresa García para evitar el olvido de un mito
García se erige no solo como una excelsa documentalista, sino también como una gran pintora del alma humana y de los demonios que la suelen gobernar: «Fornarina vivió la miseria, la admiración, el éxito, el fracaso, la pasión, la incomprensión, el desamor y la fortuna. Conoció lo mejor y lo peor de la condición humana, sobre todo en lo que a hombres se refiere, y fue en sus tiempos una mujer de ideas tremendamente modernas (incluso a pesar de sí misma) que hizo con su corazón y su cuerpo, expresándolo de la forma más castiza posible, lo que le dio la realísima gana».