El dilema de Revilla
El mediático y dicharachero presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, no va a tener fácil seguir en su cargo tras el 28-M aunque, como ha pasado en los últimos lustros en esta región, el color del Gobierno que se forme pasa por la decisión política que finalmente tome.
De momento, el Partido Regionalista Cántabro (PRC) que lidera Revilla pierde la condición de ser la formación más votada, tal y como ocurrió en 2019. Aquellos 14 diputados que obtuvo pasan ahora a una horquilla entre 9 y 11 según la mayoría de las encuestas, lejos de los 18 que requiere la mayoría absoluta.
Por su parte los socialistaS mantienen resultados, es decir, los siete diputados que ya obtuvieron hace cuatro años. Sólo en la horquilla más alta que consiguiera Revilla y que apuntan muy pocas encuestas, serían suficientes para la mayoría absoluta. El PSOE, en la comunidad donde menos tiempo ha habido un presidente socialista en toda la etapa democrática, sigue sin despegar y tendrá que volver a conformarse con ser tercera fuerza.
Pero es en este escenario donde entra en juego Unidas Podemos que, en todas las encuestas, le dan representación en la Asamblea Regional de Cantabria, que no tuvo hace cuatro años. Entre uno y tres escaños apuntan los sondeos que puede lograr la formación morada, y que pueden ser decisivos para decidir quién gobierna.
Aquí la duda está en si Revilla quiere gobernar o sustentar su Gobierno con Unidas Podemos o si Unidas Podemos está dispuesta a dar el Gobierno al presidente cántabro. Y aquí se abre un abanico de posibilidades.
El PP y Revilla podrían volver entenderse
El motivo es que el PP vuelve a ser la fuerza política más votada y lograría entre 12 y 13 escaños, frente a los 9 que logró en 2019. Quedaría, por tanto, entre cinco y seis escaños de la mayoría absoluta, y no tendría otra posibilidad de hacerse con la Presidencia que pactar con el partido de Revilla.
Vox, al igual que Unidas Podemos, entrará por primera vez en la Asamblea de Cantabria con una representación de entre 2 y 4 escaños, que no le son suficientes para sumar con el PP una mayoría absoluta ni en la horquilla más alta.
Así que se abre la posibilidad de que el PP vuelva a gobernar con Revilla, por mucho que se niegue en la campaña. De hecho, ambos partidos gobernaron juntos en la cuarta y la quinta legislatura donde Revilla fue vicepresidente.
Así que la decisión salomónica de Revilla será si se suma a un Gobierno con el PP o mantiene la Presidencia pactando con Unidas Podemos, una formación con la que tiene grandes diferencias ideológicas.
Un factor sorpresa la noche electoral sería que Ciudadanos entrara en la Asamblea, donde en esta legislatura ha tenido tres escaños. El actor y humorista Félix Alvarez, más conocido como Felisuco, es quien encabeza la lista y, aunque pocas encuestas le dan la posibilidad de que alcance el escaño, en el caso de hacerlo puede ser clave en determinar el futuro gobierno cántabro.
En todo caso, Revilla tendrá el 28-M un dilema que resolver siempre que se cumplan los pronósticos que dan las encuestas, porque si vuelve a sumar sólo con el PSOE se anunciará el Gobierno esa misma noche y Revilla seguirá cuatro años más.
Si desea leer otras entregas de las batallas autonómicas del próximo 28-M:
- Madrid: Ayuso, un resultado que irá más allá de volver a gobernar Madrid
- C. Valenciana: Sólo el tirón de Ximo Puig y que no se hundan sus socios del Botánic evitará que el PP vuelva a gobernar
- Extremadura: Vara necesitará pactar con Unidas Podemos para seguir gobernando
- Castilla-La Mancha: La mayoría absoluta de Page se resolverá en la foto finish
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